Lo que desde Diario Red se advirtió con el llamado Hondurasgate adquiere una mayor dimensión, con el mal tino de los sicarios de Fernando Cerimedo, quienes dejaron al descubierto la red de bots para manipular la conversación pública y debilitar a los gobierno y candidatos de izquierda, los fraudes electorales, el enriquecimiento ilícito y la colusión de este con el narcotráfico.
“Hay que recuperar la esperanza, y para hacerlo la comunidad latina en Estados Unidos tiene un papel fundamental”.
Esta maquinaria es reflejo de una derecha cada vez más vil y mala, con personajes como Donald Trump, Javier Milei o Ricardo Salinas Pliego involucrados.
Frente a ello hay que recuperar la esperanza, y para hacerlo la comunidad latina en Estados Unidos tiene un papel fundamental. Los latinos pueden ser la fuerza decisiva para frenar a la ultraderecha que pretende llevar al mundo a un precipicio sin retorno.
La elección intermedia de noviembre en Estados Unidos no se trata solamente de algo interno, está en juego el rumbo que tomará el mundo y el continente.
Para derrotar a Trump la comunidad latina de estados como Texas, Maine, Carolina del Norte, Iowa y Ohio representan una fuerza mayor.
Pero recuperar la esperanza no significa únicamente derrotar a Trump. También significa demostrar que existe otra manera de hacer política y de construir sociedad.
En México se está desarrollando un proyecto donde por el bien de todos primero los pobres y donde al separar el poder político del económico se permite construir una alternativa de sociedad exitosa.
“Recuperar la esperanza no significa únicamente derrotar a Trump, también significa demostrar que existe otra manera de hacer política y de construir sociedad”.
Porque América no es sinónimo de Estados Unidos. América es un continente y hacer grande a América significa que todos los pueblos del continente tengan derecho a vivir con soberanía, dignidad y esperanza.
Quitar a Trump para hacer grande a América es también devolverle la esperanza al mundo.












