El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó la postura de su vicepresidente, JD Vance, de evitar calificar como guerra el conflicto con Irán, pese a los recientes enfrentamientos entre ambos países.
Desde el Despacho Oval, Trump sostuvo que actualmente no existe un intercambio constante de ataques y describió el enfrentamiento como un “conflicto militar” de carácter intermitente. El mandatario también consideró que Vance dijo “la verdad” al señalar que no llamaría guerra a la situación con Irán.
“Para nosotros, es algo menor. No es gran cosa”, afirmó Trump al comparar el actual enfrentamiento con conflictos prolongados de la historia estadounidense, como la guerra de Vietnam.
Sin embargo, Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques en los últimos días en el golfo Pérsico, lo que contrasta con la descripción de Trump sobre la intensidad actual de las hostilidades.
Trump destaca supuesto éxito contra programa nuclear iraní
El presidente estadounidense restó importancia a la discusión sobre cómo definir el conflicto y centró su mensaje en los resultados que, según él, ha obtenido Washington.
Trump aseguró que Estados Unidos consiguió “un éxito enorme” al impedir que Irán obtuviera un arma nuclear. La afirmación ocurre mientras el conflicto, iniciado hace seis meses por Estados Unidos e Israel, continúa sin alcanzar el objetivo de provocar un cambio de régimen en Teherán.
El propio Trump utilizó, sin embargo, un lenguaje distinto en Truth Social. Este viernes, acusó a los demócratas de querer que Estados Unidos pierda “la guerra en Irán”, una referencia que contrasta con su negativa a definir el enfrentamiento como una guerra.
La presión política aumenta en Estados Unidos
La disputa sobre la forma de denominar el conflicto también tiene implicaciones políticas y legales. La legislación estadounidense limita las hostilidades prolongadas sin autorización del Congreso, mientras que la administración Trump evita utilizar formalmente el término “guerra”.
El conflicto también genera presión económica por el incremento en el precio de la gasolina asociado al bloqueo del estrecho de Ormuz.
El escenario podría afectar a los republicanos en las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en un momento en que el gobierno de Trump intenta defender su estrategia militar mientras evita presentar el enfrentamiento como una guerra formal.
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