Los 29 elementos de seguridad que permanecían retenidos en Quechultenango, Guerrero, fueron liberados poco antes de las 18:00 horas del jueves 17 de septiembre, después del ingreso de un operativo integrado por fuerzas estatales y federales a la cabecera municipal.
Las autoridades informaron que se trataba de 16 militares y 13 policías estatales, quienes habían permanecido varias horas dentro del gimnasio municipal. Tras su liberación, los uniformados fueron escoltados fuera de la zona y puestos bajo resguardo de sus respectivas corporaciones.
La intervención ocurrió luego de una jornada de tensión que dejó una patrulla de la Guardia Nacional incendiada, otras tres unidades oficiales vandalizadas y bloqueos en distintos accesos carreteros. Hasta el momento, no se reportan personas detenidas por estos hechos.
La región de Quechultenango ha sido señalada en distintos reportes como zona de influencia de Los Ardillos, aunque no existe confirmación oficial de que ese grupo haya organizado directamente la retención.
Retención comenzó tras bloqueo carretero
La movilización inició alrededor del mediodía, cuando decenas de habitantes cerraron la entrada a Quechultenango y la carretera Mochitlán-Quechultenango para impedir el avance de elementos del Ejército, Guardia Nacional, Policía Estatal y Fiscalía de Guerrero.
Durante la confrontación, pobladores encapuchados habrían utilizado piedras, palos y machetes contra las corporaciones. Los agentes fueron desarmados y trasladados al gimnasio municipal, donde permanecieron retenidos mientras continuaban los bloqueos.
El subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, sostuvo que los elementos realizaban recorridos habituales de vigilancia. Horas después, autoridades estatales y municipales intervinieron para facilitar la liberación.
El despliegue que permitió recuperar a los agentes se desarrolló después de varias horas de negociaciones y movilización policial, mientras los accesos permanecían bloqueados y continuaba la tensión entre habitantes y autoridades.
Quechultenango ya registra antecedentes similares. En 2022, pobladores también retuvieron a militares y policías durante protestas relacionadas con operativos de seguridad.
Fotografía: Redes












