El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, rechazó el informe del Grupo de Trabajo de Harvard sobre el Futuro de Cuba y sostuvo que el documento presenta una visión sesgada de la crisis económica de la isla.
Rodríguez afirmó que el estudio busca influir en la opinión pública internacional y cuestionó la independencia de sus autores. También señaló que, para el Gobierno cubano, el reporte minimiza el impacto acumulado de las sanciones económicas de Estados Unidos.
El canciller recordó que La Habana calcula en 8 mil 83.3 millones de dólares las pérdidas provocadas por el embargo entre marzo de 2025 y febrero de 2026, cifra 7 por ciento superior a la del periodo anterior. Ese cálculo corresponde al Gobierno cubano, mientras Washington sostiene que sus sanciones buscan presionar por cambios políticos y económicos.
El informe de Harvard, publicado el 10 de septiembre, fue elaborado por el Programa de Estudios de Cuba y el Instituto de Investigaciones Afrolatinoamericanas. El documento describe un deterioro severo de los servicios básicos y atribuye responsabilidad al Gobierno cubano por no adoptar suficientes medidas frente a la crisis.
Harvard también reconoce que las sanciones estadounidenses han agravado problemas de transporte, salud y distribución de alimentos.
Entre sus recomendaciones, el grupo propone una amnistía para presos políticos, una asamblea constituyente, mayor reconocimiento de la propiedad privada y una economía social de mercado.
El estudio plantea además que Cuba retome vínculos con organismos financieros internacionales. Sus autores advierten que cualquier transformación requeriría también participación del Gobierno cubano, Estados Unidos, la diáspora, la oposición, la sociedad civil y actores internacionales.
Harvard presentó el texto como un documento abierto a revisiones.
Fotografía: Redes












