Moto piruetas, y peleadores del Ultimate Fighting Championshipy (UFC) vistieron el show del 80 cumpleaños de Donald Trump en un octógono construido en la Casa Blanca, como si fuera el escenario de un concierto del cantante Kid Rock por su estética plagada de colores alusivos a la bandera estadounidenses. Detrás, como en la mayoría de lo relacionado a los Trump, están grandes billonarios que rodean la Casa Blanca para beneficiarse del botín que han capturado, fiel a la imagen de un grupo de mafiosos al estilo “americano”.
La UFC Freedom 250, como llamó al evento de cumpleaños de Trump, estuvo financiado, en su gran mayoría, por la UFC que dirige Dana White, un gran donante del partido republicano. Según White, el show se autofinanció con 60 millones de dólares y tuvo pérdidas de 30 millones afrontadas por los organizadores.
“White, un antiguo aliado de Trump que ha intervenido en varias Convenciones Nacionales Republicanas, ha realizado contribuciones políticas individuales detalladas por un valor cercano a los 2,5 millones de dólares desde 2005.
Si bien se ha descrito a sí mismo como no partidista , sus donaciones son abrumadoramente de derecha: más de 1,3 millones de dólares a candidatos republicanos, comités del partido y otro millón de dólares a un super Comité de Acción Política que apoya a Trump, según los registros oficiales, que también muestran 80.000 dólares destinados a candidatos y comités del partido demócrata”, asegura el portal Open Secrets.
White y Trump tienen una estrecha relación desde hace 25 años cuando un hotel de Trump albergó una pelea de UFC cuando la competición había sido prohibida en varios estados del país. “Es como tener un grupo de amigos en la vida con los que, sobre todo a mi edad, has pasado por todo tipo de situaciones difíciles.
Este tipo y yo somos amigos desde hace 25 años y nuestra relación se fortalece cada año», sostuvo White en un reportaje sobre el evento en la Casa Blanca. Desde aquel 2000, Trump se ha vuelto un espectador habitual de la UFC y el hotel de Trump en Atlantic City, Nueva Jersey, escenario de buena parte de las peleas.
La UFC Freedom 250, como llamó al evento de cumpleaños de Trump, estuvo financiado, en su gran mayoría, por la UFC que dirige Dana White, un gran donante del partido republicano
Su donación más reciente fue el 23 de septiembre de 2024 cuando puso 93.300 dólares a diez entidades, entre ellas varias dirigidas a la campaña de Trump y comités del Partido Republicano en ocho estados.
Pero, por supuesto, este vínculo no se queda aquí; Trump compró acciones de la empresa matriz de la UFC, TKO Group Holdings, responsable de la organización del evento, según sus registros oficiales de compra y venta de activos bursátiles. “Su declaración anual, fechada el 14 de junio de 2025 (el día de su 79 cumpleaños y exactamente un año antes del evento de la UFC), muestra que poseía entre 1.001 y 15.000 dólares en acciones de TKO Group Holdings.
Su declaración del primer trimestre de 2026 muestra un aumento significativo: el 25 de marzo compró entre 15.001 y 50.000 dólares en nuevas acciones de TKO Group Holdings”, afirma Open Secrets. El Super PAC de TKO se ha concentrado en financiar a los congresistas republicanos y demócratas que promueven una reforma de la ley Muhammad Ali que regula la actividad de boxeo.
“La ley original exige una separación entre los promotores, quienes organizan las peleas, y los organismos sancionadores, quienes gestionan las clasificaciones, los títulos y los combates. La Ley de Revitalización permitiría a las empresas gestionar todos estos aspectos como una ventanilla única, similar a lo que hace el Ultimate Fighting Championship en las artes marciales mixtas (MMA)”, de acuerdo a Espn. Esta reforma es promovida por TKO para expandir sus operaciones a otros deportes.
Otro socio de la velada es la empresa Paramount Skydance, propietaria de los derechos televisivos de la UFC y, por ende, el evento de cumpleaños de Trump. A través de una de sus filiales, pagó 7700 millones de dólares por los derechos de transmisión, el doble de lo que pagaba antes ESPN.
La corporación mediática es propiedad de David Ellison, hijo de Larry, dueño de la empresa de software Oracle promovida por la Casa Blanca para quedarse con la división estadounidense de Tik Tok. Paramount y Skydance se fusionaron, además, después de que la Comisión Federal de Comunicaciones, nombrada por Trump, aprobara la fusión.
Ahora la compañía se prepara para adquirir también Netflix con el respaldo del presidente estadounidense. Por supuesto, el propio Trump no se quedó afuera de ninguno de estos negocios porque, según sus registros, adquirió, en el primer trimestre del año, entre 15.001 y 50.000 dólares en acciones de la corporación mediática.
Cypto.com, uno de los patrocinadores del evento, también siguió el mismo patrón. La filial de Crypto.com, Foris Dax Inc donó 35 millones de dólares a MAGA Inc. entre el 14 de febrero de 2025 y el 23 de enero de 2026, según los registros de la Comisión Federal Electoral.
Este respaldo se dio, en medio, de los comentarios de Trump en los sobre convertir a Estados Unidos en la capital mundial de las criptomonedas y también la desregulación del sector aplicada por su Administración. Foris Dax también ha gastado 650.000 dólares en actividades de lobby durante el primer trimestre de 2026 para promover reformas de liberalización del sector y los “activos digitales”.
Trump compró acciones de la empresa matriz de la UFC, TKO Group Holdings, responsable de la organización del evento, según sus registros oficiales de compra y venta de activos bursátiles
En concreto, sus lobbistas, antiguos funcionario, se centraron en eliminar la supervisión de las autoridades regulatorias en las criptomonedas conocidas como las stablecoin. Así consiguieron la Ley Genius, firmada por Trump, que crea un marco regulatorio parecido al de los bancos para las compañías que emiten estas monedas digitales, “cuyo valor está vinculado a un activo de referencia estable como el dólar estadounidense”
Si la serie Euphoria, en su última temporada, promueve una estética de western estadounidense con strippers, “chulos”, influencers de only fans, empresarios inmobiliarios y narcos blancos trumpistas, el show de cumpleaños del presidente parece un capítulo más de la serie que retrata la desigualdad y el fracaso del salvaje “sueño americano”.
En el lado bajo de la pirámide social, están las mujeres de Euphoria que escapan de la adicción al fentanilo, los problemas financieros con onlyfans y los sueños de la clase media consiguiendo un “sugar daddy”, o mecenas artístico”, en el lado alto, los billonarios de deportes inventados, como la lucha del vale todo o el wrestiling, los magnates tecnológicos y la amarilla y blonda familia Trump que parece sacada de un reality show de las Kardashian.
Foto: Diario Red












