El Gobierno de México anunció un acuerdo con el sector financiero y gasolinero para reducir las comisiones en el pago de gasolinas y diésel, como parte de una estrategia para contener los precios al consumidor. La medida busca disminuir los costos operativos en estaciones de servicio mediante pagos digitales, con el objetivo de que el ahorro se refleje en el precio final de los combustibles, en un contexto de presión internacional sobre el mercado energético.
Durante el anuncio, Claudia Sheinbaum explicó que el acuerdo fue construido con la participación del Banco de México, la Secretaría de Hacienda y diversas asociaciones. Señaló que la reducción de comisiones permitirá bajar aún más el precio de la gasolina y el diésel, al reducir los costos que enfrentan las gasolineras por aceptar pagos electrónicos, lo que abre un margen para trasladar beneficios a los consumidores en el corto plazo.
La mandataria también contextualizó el entorno internacional que influye en los precios. Indicó que el conflicto en Medio Oriente elevó el costo del petróleo a nivel global, lo que impacta en México debido a que los combustibles se rigen por precios internacionales, pese a que el país cuenta con producción propia. Añadió que sin la intervención del Gobierno, los precios podrían ubicarse en niveles significativamente más altos para los consumidores.
En ese sentido, el secretario de Hacienda, Edgar Amador, detalló que el acuerdo contempla tres medidas clave. Explicó que se eliminará la cuota de intercambio en pagos con tarjeta —que representa alrededor del 80% de la comisión—, se reducirán los costos en el uso de vales y se implementarán disposiciones regulatorias para que estas medidas entren en vigor sin trámites adicionales a partir del 1 de mayo, con vigencia hasta octubre de 2026.
El funcionario también precisó que estas acciones impactarán directamente en los costos de operación de las gasolineras. Señaló que las estaciones de servicio pagarán menos por cada transacción digital, lo que permitirá generar un ahorro que puede reflejarse en el precio final de la gasolina y el diésel, especialmente si se incrementa el uso de medios electrónicos frente al efectivo en las operaciones diarias.
Por su parte, Emilio Romano Mussali destacó que esta medida forma parte de un proceso más amplio de transformación financiera. Indicó que el impulso a los pagos digitales permitirá reducir el uso de efectivo, mejorar la transparencia de las operaciones y disminuir actividades ilícitas, además de fomentar la inclusión financiera, al facilitar el acceso de más personas a servicios bancarios y herramientas de crédito.
Foto: Redes













