La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en coordinación con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), rechazó versiones sobre un posible incremento en el precio de la tortilla a nivel nacional. Las autoridades indicaron que no existen condiciones que justifiquen un alza, debido a que los principales insumos para su elaboración, como el maíz y la harina, mantienen costos estables en el mercado. Este posicionamiento responde a información reciente que alertaba sobre aumentos en este producto básico.
En este contexto, las autoridades señalaron que cualquier incremento al consumidor carecería de sustento técnico o económico en la actualidad. Advirtieron que este tipo de aumentos impactaría directamente en el poder adquisitivo de las familias, al tratarse de uno de los alimentos más consumidos en el país. Por ello, hicieron un llamado a productores, distribuidores y dueños de tortillerías a mantener los precios dentro de rangos razonables.
Como parte de la estrategia para evitar incrementos, se mantiene vigente el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla. Este mecanismo involucra a empresas harineras, organizaciones del sector y productores, quienes han asumido el compromiso de mantener precios estables e incluso reducirlos de forma gradual conforme lo permitan las condiciones del mercado. El acuerdo busca generar equilibrio entre producción, distribución y consumo.
Además, este esquema contempla apoyos dirigidos a fortalecer la cadena productiva del maíz y la tortilla. Entre ellos se encuentran el acceso a insumos a precios preferenciales, financiamiento con condiciones accesibles y facilidades para disminuir costos operativos en la producción. Estas acciones están orientadas a evitar presiones en los precios finales y garantizar el abasto del producto.
En paralelo, Profeco reforzó las acciones de supervisión en establecimientos a nivel nacional para evitar prácticas irregulares. A través del programa “Quién es Quién en los Precios”, la dependencia monitorea más de 600 tortillerías, verificando que se respeten los precios, se entreguen kilos completos y se cumplan las normas de comercialización. Estas revisiones buscan proteger a los consumidores.
Actualmente, el precio del kilo de tortilla presenta variaciones dependiendo de la región, aunque se mantiene dentro de parámetros considerados estables. A nivel nacional oscila entre 23 y 25 pesos, mientras que en zonas del norte puede alcanzar hasta 30 pesos, sin que esto represente un incremento generalizado. Las autoridades reiteraron que continuarán con la vigilancia para evitar aumentos injustificados.
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