Decenas de delegados abandonaron este jueves 24 de septiembre el salón de la Asamblea General de las Naciones Unidas cuando el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, comenzó su discurso, en una protesta diplomática en medio de las crecientes críticas internacionales por la guerra y la situación humanitaria en Gaza.
La salida ocurrió apenas Netanyahu tomó la palabra ante la 81 Asamblea General de la ONU en Nueva York. Mientras representantes diplomáticos dejaban sus asientos, simpatizantes del mandatario israelí permanecieron en el recinto y lo recibieron con aplausos. Netanyahu respondió a quienes se retiraban llamándolos “cobardes morales”.
Durante su intervención, el primer ministro defendió las operaciones militares de Israel y rechazó las acusaciones de genocidio en Gaza. “Israel no cometió genocidio”, sostuvo ante la Asamblea, al mismo tiempo que cuestionó a gobiernos, organismos y dirigentes que han criticado la actuación de su administración.
Netanyahu mantiene orden de arresto de la Corte Penal Internacional
El discurso ocurrió mientras Netanyahu continúa sujeto a una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) el 21 de noviembre de 2024. El tribunal encontró motivos razonables para considerarlo presuntamente responsable de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, entre ellos el uso del hambre como método de guerra, asesinato, persecución y otros actos inhumanos. La causa permanece abierta y no equivale a una sentencia de culpabilidad.
De manera paralela, Israel enfrenta ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el procedimiento iniciado por Sudáfrica bajo la Convención sobre Genocidio. El tribunal ha dictado medidas provisionales, pero todavía no existe una sentencia definitiva.
Fuera de la sede de Naciones Unidas también se realizaron protestas contra Netanyahu. La policía de Nueva York detuvo a al menos 30 manifestantes, entre ellos actores, activistas y políticos, durante una movilización que reclamó el fin de la guerra y del apoyo militar a Israel.
La retirada de diplomáticos convirtió nuevamente el discurso de Netanyahu en un escenario de confrontación política sobre Gaza, la responsabilidad internacional y los límites de la acción militar israelí, mientras el mandatario insiste en defender la actuación de su gobierno.
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