El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el restablecimiento del bloqueo naval contra Irán y una tasa de 20 por ciento sobre toda la carga que atraviese el estrecho de Ormuz. La medida busca colocar a Washington como administrador de facto de una ruta marítima internacional, bajo el argumento de recuperar los costos de seguridad asumidos por sus fuerzas.
Trump sostuvo que el paso permanecerá abierto aun sin la cooperación de Teherán y afirmó que su gobierno comenzará de inmediato a organizar el nuevo esquema. La Casa Blanca pretende cobrar a terceros países por el tránsito de mercancías, pese a que el estrecho conecta aguas estratégicas para múltiples economías y no pertenece a Estados Unidos.
El anuncio representa un nuevo giro en la política estadounidense hacia Irán y rompe con el entendimiento alcanzado el 17 de junio, que contemplaba detener las hostilidades, retirar el bloqueo naval y mantener abierto el corredor sin peajes. Washington retomó una política de presión militar y económica, después de acusar a Teherán de incumplir los compromisos pactados.
Irán rechazó cualquier intento estadounidense por dirigir el tránsito marítimo en la zona. Su alto mando militar advirtió que responderá a operaciones realizadas fuera de las rutas coordinadas con sus fuerzas, mientras su cancillería mantiene conversaciones con Catar, Pakistán y Omán. Teherán condicionó la reapertura completa del estrecho al fin de los bombardeos estadounidenses.
La escalada ocurre tras ataques iraníes contra objetivos en países del Golfo, presentados como respuesta a operaciones del Pentágono contra instalaciones militares de Irán. El despliegue estadounidense y la reacción iraní aumentan el riesgo de una confrontación regional, con consecuencias para la navegación comercial, las tripulaciones y el abastecimiento energético mundial.
El estrecho de Ormuz concentra cerca de una quinta parte del petróleo comercializado globalmente, por lo que las amenazas y el cobro anunciado tuvieron efectos inmediatos. El Brent subió 4.7 por ciento y el WTI avanzó alrededor de 4 por ciento. La decisión de Trump traslada el costo de la confrontación estadounidense a consumidores y economías de todo el mundo, mientras profundiza la incertidumbre en los mercados.
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