El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a amenazar a España con romper relaciones comerciales por su política de gasto militar dentro de la OTAN. Durante la cumbre de la alianza en Ankara, Turquía, el mandatario lanzó nuevos señalamientos contra el gobierno de Pedro Sánchez, al que acusó de no aportar lo suficiente en defensa.
Trump afirmó que ya no quiere mantener comercio ni diálogo con España, en una nueva muestra de presión política contra un aliado europeo. Sus declaraciones se dieron mientras exigía que los países de la OTAN eleven su gasto militar hasta el 5 por ciento del Producto Interno Bruto, una meta que Madrid no ha aceptado asumir en esos términos.
España mantiene un gasto en defensa ligeramente superior al 2 por ciento y se comprometió a llegar al 2.1 por ciento de su economía. Sin embargo, esa postura ha provocado la molestia de Trump, quien ha insistido en castigar comercialmente al país pese a que el comercio exterior español forma parte de la política común de la Unión Europea.
La amenaza del mandatario estadounidense enfrenta obstáculos legales, políticos y prácticos, pues una ofensiva comercial directa contra España podría impactar a todo el bloque europeo. Analistas advierten que cualquier restricción de ese tipo podría escalar hacia una guerra comercial más amplia entre Washington y Bruselas.
La amenaza comercial golpea la cumbre de la OTAN
La tensión también se cruza con otros desacuerdos entre Trump y el gobierno de Pedro Sánchez. El presidente español ha cuestionado la ofensiva contra Irán, rechazó el uso de bases militares para ese conflicto y ha defendido una agenda migratoria y multilateral distinta a la línea dura impulsada por el movimiento MAGA.
Pese a los ataques verbales de Trump, Sánchez afirmó que ambos sostuvieron una conversación informal y cordial sobre futbol y golf. No obstante, ese intercambio no fue registrado públicamente durante la cumbre de la OTAN, donde tampoco se documentó un encuentro formal entre ambos mandatarios.
La Comisión Europea respondió que defenderá los intereses de todos sus Estados miembro y espera que Estados Unidos cumpla sus compromisos comerciales. La postura de Bruselas refuerza el límite real que enfrenta Trump, ya que España no negocia sola sus reglas comerciales, sino dentro del marco comunitario europeo.
Con esta nueva amenaza, Trump vuelve a colocar el comercio internacional como herramienta de presión política. Aunque sus advertencias han buscado forzar a España a elevar su gasto militar, el episodio exhibe una estrategia de confrontación contra aliados que podría tensar la relación entre Estados Unidos y la Unión Europea.
Foto: Redes












