El terremoto de magnitud 7.4 que golpeó el oeste de Colombia ha dejado al menos 224 personas muertas y 1,495 heridas, de acuerdo con el balance más reciente citado por Naciones Unidas. Ante la emergencia, el organismo comenzó a movilizar recursos, suministros y personal hacia las zonas afectadas.
La respuesta internacional se activó después de que las autoridades colombianas solicitaran al sistema de la ONU complementar las acciones nacionales para atender a la población damnificada.
María José Torres Macho, coordinadora residente de Naciones Unidas en Colombia, explicó que el impacto del terremoto ha resultado mayor de lo previsto inicialmente y que las cifras continuarán modificándose conforme se obtenga información de las regiones afectadas.
ONU prioriza búsqueda y rescate
Las labores de búsqueda y rescate permanecen como una de las principales prioridades, mientras equipos humanitarios avanzan en la evaluación de daños y necesidades.
Hasta ahora, la ONU ha identificado requerimientos principalmente en alojamiento, atención médica, seguridad alimentaria y protección para las personas afectadas.
Naciones Unidas cuenta con suministros y kits de emergencia previamente ubicados en Colombia, los cuales pueden ser movilizados hacia las comunidades que requieran atención inmediata.
El organismo mantiene coordinación con las autoridades colombianas para reorientar recursos y desplegar personal conforme evolucione la emergencia, mientras continúan las evaluaciones sobre la magnitud de los daños.
Fotografía: Redes












