La relación entre María Corina Machado y la administración de Donald Trump atraviesa un momento de tensión después de que la dirigente opositora venezolana denunciara que Washington la dejó fuera de las negociaciones que se desarrollan en Caracas entre el gobierno de Delcy Rodríguez y otro sector de la oposición.
El reclamo resulta particularmente significativo porque Machado mantuvo durante meses una relación política cercana con sectores republicanos y llegó incluso a dedicar parte de su Premio Nobel de la Paz 2025 a Trump. Sin embargo, la Casa Blanca ha optado por respaldar un proceso de negociación en el que Machado no participa directamente.
El Departamento de Estado respondió que Vente Venezuela, partido de Machado, sí recibió una invitación y sostuvo que la dirigente puede regresar a su país cuando lo decida, versión que contrasta con la denuncia de exclusión formulada por la propia opositora.
Petróleo marca diferencias entre Machado y Trump
La disputa también alcanzó el terreno económico. Machado cuestionó al empresario Alejandro Betancourt, vinculado con acuerdos energéticos impulsados por Washington, y rechazó considerarlo un eventual socio político o empresarial. No obstante, la propia dirigente aseguró que respetaría los contratos petroleros siempre que cumplan con la legislación venezolana, pese a sus críticas hacia quienes participan en ellos.
Mientras tanto, la administración Trump ha promovido como uno de sus principales logros un acuerdo que otorga a intereses estadounidenses amplios derechos sobre campos petroleros venezolanos y aproximadamente 65 mil millones de barriles de reservas probadas.
El episodio exhibe una relación marcada por conveniencias cambiantes: Machado cuestiona ahora una estrategia estadounidense de la que esperaba formar parte, mientras Trump mantiene negociaciones con antiguos cuadros del chavismo y concentra buena parte de su agenda venezolana en petróleo, inversión y control energético.
Así, el futuro político venezolano continúa negociándose sin que Machado ocupe el lugar central que buscaba y con Washington privilegiando acuerdos que responden también a sus propios intereses económicos.
Fotografía: Redes












