Comunidades Ngiwa, Nahua y Ñuu Savi, pertenecientes a la Mixteca de Puebla y Oaxaca, advirtieron que el avance de proyectos mineros en la región representa una amenaza directa contra el agua, el territorio, la salud y las formas de vida de los pueblos originarios, por lo que convocaron a un proceso de diálogo y organización comunitaria.
A través de una convocatoria pública, señalaron que en los últimos años se ha registrado una mayor presencia de empresas dedicadas a la minería a cielo abierto, una actividad que, de acuerdo con sus denuncias, ha comenzado a presionar los bienes naturales de la Mixteca y a generar preocupación entre quienes habitan este territorio.
Ante este escenario, anunciaron la realización del foro informativo “Por la defensa del agua, el territorio y la vida”, que se llevará a cabo el próximo 27 de junio a las 09:00 horas en San José Chichihualtepec, con el objetivo de compartir información, fortalecer la organización y definir acciones frente al avance de proyectos extractivos.
Las comunidades convocantes sostuvieron que la expansión minera no puede entenderse únicamente como un asunto económico, ya que sus efectos alcanzan directamente a los pueblos que han habitado históricamente la región. Por ello, advirtieron que la presencia de estas empresas pone en riesgo la permanencia de comunidades originarias de Puebla y Oaxaca.
Defensa del agua y el territorio frente a proyectos extractivos
En su posicionamiento, los pueblos señalaron que la actividad minera impacta de forma negativa los bienes naturales de la Mixteca, particularmente por los riesgos de contaminación del agua, el deterioro ambiental y las afectaciones a la salud de la población. Estas preocupaciones han llevado a las comunidades a fortalecer sus mecanismos de organización interna.
Además, denunciaron que los proyectos mineros pueden derivar en despojo ambiental, al alterar el uso tradicional del territorio, presionar los recursos naturales y anteponer los intereses de las empresas extractivas frente a la vida comunitaria. Para los pueblos originarios, la defensa del territorio también implica proteger sus formas de organización, autonomía y relación histórica con la tierra.
Las comunidades Ngiwa, Nahua y Ñuu Savi también advirtieron que la minería a cielo abierto no solo modifica el paisaje, sino que puede afectar de manera profunda el equilibrio ambiental de una región donde el agua y la tierra son elementos centrales para la vida cotidiana, la producción local y la continuidad cultural de los pueblos.
El foro de junio buscará abrir un espacio de reflexión colectiva para que habitantes, autoridades comunitarias y organizaciones puedan discutir los impactos de la minería y las alternativas de defensa territorial. La convocatoria plantea que la información y la organización son herramientas fundamentales para responder frente a proyectos que consideran contrarios al bienestar de la región.
En conjunto, el llamado de las comunidades coloca nuevamente en el centro la disputa entre los proyectos extractivos y los derechos de los pueblos originarios. Desde la Mixteca poblana y oaxaqueña, el mensaje es claro: los intereses económicos y empresariales no pueden estar por encima de la determinación comunitaria, la defensa del agua y la protección de la vida.
Ilustración: Iván Rojas













