La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó la clausura temporal parcial de un horno de fundición perteneciente a una empresa minera en el municipio de Teziutlán, luego de comprobar irregularidades graves en el control de emisiones contaminantes.
La intervención ocurrió tras múltiples reportes de habitantes que alertaron sobre la presencia constante de polvos en el aire. En respuesta, inspectores federales realizaron una visita el pasado 19 de marzo, donde detectaron que la compañía operaba sin equipo de control de emisiones desde semanas atrás.
Durante la revisión, la autoridad ambiental constató que la empresa no notificó oportunamente la falla de sus sistemas, además de carecer de registros sobre el mantenimiento y operación de sus equipos. Esta omisión derivó en la liberación directa de partículas a la atmósfera, sin medición ni control, lo que representa un riesgo ambiental significativo.
Los inspectores también identificaron emisiones visibles con partículas suspendidas provenientes de hornos de arco eléctrico, así como residuos que se precipitaban en el entorno inmediato, incrementando la preocupación por posibles afectaciones a la salud y al ecosistema local.
Como medida preventiva, la Profepa colocó sellos de clausura en el área afectada para frenar las emisiones sin control. La reapertura del horno dependerá de que la empresa implemente sistemas adecuados de filtración, lleve un registro formal de sus procesos y notifique cualquier falla técnica conforme a la normativa vigente.
La dependencia federal informó que continuará el proceso administrativo correspondiente y reiteró que las denuncias ciudadanas fueron clave para detectar esta situación, destacando la participación social como un elemento fundamental en la vigilancia ambiental.
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