La tragedia en la mina Santa Fe, ubicada en el municipio de El Rosario, Sinaloa, llegó a su desenlace este lunes con la localización sin vida del último trabajador que permanecía atrapado desde el derrumbe ocurrido el pasado 25 de marzo. El hallazgo del minero Leandro Isidro Beltrán Reséndiz, tras 33 días de labores ininterrumpidas, confirmó el cierre de un operativo marcado por la complejidad y el desgaste humano. La información fue dada a conocer por la Coordinación Nacional de Protección Civil, que detalló que el cuerpo fue ubicado durante la madrugada.
De acuerdo con las autoridades, el trabajador, de 54 años y originario de Zimapán, Hidalgo, fue localizado tras más de 780 horas de búsqueda continua, en condiciones adversas al interior del yacimiento. El Comando Unificado, responsable de las tareas de rescate, explicó que las labores se desarrollaron sin interrupciones desde el accidente, enfrentando zonas de difícil acceso y acumulación de escombros que complicaron el avance de las brigadas.
Tras el hallazgo, se activaron los protocolos correspondientes para la recuperación del cuerpo. La Fiscalía General del Estado de Sinaloa fue notificada para iniciar los procedimientos periciales y legales, mientras que equipos especializados permanecen en el sitio en espera de completar el proceso técnico-jurídico requerido. Las autoridades indicaron que las maniobras para trasladar el cuerpo a la superficie se realizarán conforme a los estándares establecidos.
El operativo de búsqueda involucró a cientos de elementos de distintas instituciones. En total, participaron 389 integrantes de dependencias federales, estatales y técnicas, entre ellas la Defensa, Marina, Protección Civil y la Comisión Federal de Electricidad, lo que reflejó la magnitud del despliegue coordinado para intentar rescatar al trabajador con vida.
A lo largo de más de un mes, las brigadas mantuvieron trabajos permanentes en condiciones complejas dentro de la mina. Las autoridades subrayaron que las labores se sostuvieron mediante un esfuerzo conjunto que combinó recursos humanos, maquinaria especializada y estrategias de intervención en espacios colapsados, lo que permitió avanzar gradualmente hasta dar con la ubicación del minero.
Con el cierre de las labores de localización, las autoridades federales y estatales informaron que continuarán con el acompañamiento a la familia del trabajador. El gobierno federal reiteró su compromiso de brindar apoyo directo durante este proceso, bajo la supervisión de la Coordinación Nacional de Protección Civil, en una etapa que ahora se traslada del rescate a la atención institucional tras la tragedia.
Foto: Redes













