El PRI perdió 592 mil 786 militantes en apenas tres años, una reducción cercana al 42% de su padrón, de acuerdo con la verificación realizada por el Instituto Nacional Electoral. El partido pasó de 1 millón 411 mil 889 afiliados válidos en 2023 a 819 mil 103 en 2026, un retroceso que ocurre mientras Alejandro “Alito” Moreno permanece al frente de la dirigencia nacional.
La caída profundiza el debilitamiento de una estructura partidista que durante la gestión de Moreno también ha enfrentado derrotas electorales, confrontaciones internas y la salida de distintos cuadros políticos. Los datos del INE no permiten atribuir directamente al dirigente cada desafiliación, pero sí muestran que durante los últimos tres años el PRI perdió más de cuatro de cada diez integrantes que tenía registrados oficialmente.
El retroceso también es territorial. Mientras en la revisión de 2023 el INE señalaba que el PRI acreditaba presencia mínima prácticamente en todo el país, en la verificación de 2026 sólo alcanzó el requisito de dispersión en 25 entidades. La legislación exige contar con al menos tres mil afiliados en 20 estados —o cumplir la alternativa distrital correspondiente—, por lo que el tricolor todavía supera el mínimo, aunque con una estructura territorial más reducida que tres años atrás.
El contraste con otras fuerzas dimensiona el retroceso. Morena pasó de 2.32 millones de afiliados en 2023 a 11.62 millones en 2026, mientras el PAN llegó a 366 mil 104, el PT a 590 mil 797 y el PVEM superó el millón. Movimiento Ciudadano también perdió militantes al bajar de 384 mil cinco a 318 mil 642, pero la disminución absoluta del PRI fue considerablemente mayor.
Pese al desplome, el PRI conserva sin riesgo inmediato su registro nacional, pues sus 819 mil 103 militantes todavía están muy por encima de los 256 mil 29 afiliados exigidos por el INE. El problema para Alito Moreno es político más que jurídico: el partido llegará al proceso electoral de 2027 con una base militante mucho menor, justo cuando su dirigencia busca reconstruir alianzas con otras fuerzas opositoras para mantenerse competitiva.
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