El Gobierno de México y el gobierno de Guerrero informaron el retiro de bloqueos en la localidad de Alcozacán, municipio de Chilapa, como parte de las acciones de pacificación y atención humanitaria en la región de la Montaña Baja. La intervención se dio luego de que comunidades indígenas fueran afectadas por el asedio de grupos armados y el desplazamiento de familias. Las autoridades federales y estatales señalaron que la prioridad será restablecer condiciones de seguridad, diálogo y acceso a servicios básicos para la población afectada.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, acudió a la zona junto con la gobernadora Evelyn Salgado y representantes de la mesa de paz estatal para recorrer comunidades como Alcozacán y Coatzingo. Durante la visita, las autoridades dialogaron con habitantes desplazados, escucharon sus demandas y ofrecieron apoyo inmediato. Entre las primeras medidas se incluyeron servicios médicos, alimentación, seguridad e insumos de primera necesidad para las familias alojadas en la región.
Como parte de la estrategia, se estableció un corredor seguro para facilitar el acceso a víveres y atención básica, además del compromiso de restablecer bases de operaciones interinstitucionales en la zona. En estas tareas participarán la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la policía estatal, con el objetivo de recuperar presencia territorial. El despliegue busca contener riesgos para las comunidades y garantizar condiciones mínimas para el retorno gradual de la tranquilidad.
Rodríguez Velázquez sostuvo que la resolución de conflictos debe construirse mediante concertación, entendimiento y acuerdos entre comunidades, autoridades y actores locales. En ese sentido, propuso instalar una mesa de diálogo entre comisarios ejidales, el gobierno estatal y el gobierno federal para avanzar hacia un acuerdo regional. La apuesta institucional es que la pacificación no dependa sólo de presencia policial, sino también de negociación comunitaria y atención social permanente.
La gobernadora Evelyn Salgado afirmó que su administración mantendrá presencia en territorio y trabajará de forma coordinada con el Gobierno de México para atender a las familias afectadas. También agradeció el respaldo federal en las tareas de pacificación y señaló que no se dejará solas a las comunidades. El gobierno estatal aseguró que continuará privilegiando el diálogo, la seguridad y la atención cercana a la población desplazada.
En las acciones participan dependencias federales y estatales como la Sedena, Marina, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Guardia Nacional, FGR, Fiscalía de Guerrero, CNDH y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas. Además, se prevé el arribo de brigadas de Bienestar para acercar programas sociales a la región. El caso de Chilapa vuelve a colocar en el centro la urgencia de atender desplazamientos, violencia comunitaria y reconstrucción de paz en zonas indígenas de Guerrero.
Foto: Redes













