La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó que la Cámara de Diputados haya sido utilizada para una ceremonia organizada por la asociación evangélica Policías Celestiales A.C., donde fueron reconocidos alcaldes del PRI y PAN, así como la Embajada de Israel en México.
El evento, realizado en el Salón Legisladores de San Lázaro, fue impulsado con participación del diputado priista Israel Betanzos y transmitido por el Canal del Congreso. Durante la ceremonia, la organización entregó reconocimientos a los panistas Giovanni Gutiérrez, alcalde de Coyoacán, y Mauricio Tabe, de Miguel Hidalgo, además del priista David Sánchez Isidoro, alcalde de Coacalco. La representación diplomática israelí recibió la distinción de “Sede Diplomática Amiga del Año”.
Sheinbaum consideró que un recinto legislativo no debería utilizarse para actividades de este tipo promovidas por organizaciones religiosas, y recordó que la legislación mexicana establece límites claros entre participación religiosa y actividad política. La mandataria vinculó ese principio con la tradición histórica del Estado laico en México.
PRI, PAN e Israel quedan bajo cuestionamientos por el acto
La polémica también alcanzó a la Embajada de Israel debido a que los organizadores señalaron que colaboró con acompañamiento institucional en la ceremonia. Además, durante el evento, Policías Celestiales presentó a Israel como un referente en materia de seguridad.
El Grupo de Amistad México-Palestina de la Cámara de Diputados pidió aclarar quién autorizó el uso de las instalaciones y bajo qué criterios se permitió el reconocimiento a la representación israelí. Sus integrantes cuestionaron que un espacio del Poder Legislativo pudiera utilizarse para legitimar políticamente a una misión diplomática en medio de las críticas internacionales que enfrenta el Gobierno israelí por su actuación en los territorios palestinos.
El episodio también colocó bajo escrutinio al PRI y PAN, cuyos representantes fueron protagonistas de la ceremonia. El PRI facilitó el acto a través de uno de sus diputados, mientras alcaldes panistas y priistas recibieron reconocimientos de la misma organización que distinguió a la Embajada de Israel.
Aunque estas coincidencias muestran una cercanía pública dentro del evento, no acreditan por sí mismas una alianza formal entre los partidos, la asociación religiosa y la representación israelí.
La controversia abre ahora preguntas sobre el uso de instalaciones legislativas para ceremonias religiosas, partidistas y diplomáticas, así como sobre los criterios bajo los cuales se autorizan este tipo de encuentros.
Fotografía: Redes












