Armenta acusa posible conflicto de interés en obras municipales de Puebla; 90% de alcaldes investigados tenía constructoras

El gobernador defendió el uso de maquinaria estatal, la compra directa de insumos y el reciclaje para reducir el gasto en mantenimiento vial

El gobernador Alejandro Armenta afirmó que las investigaciones ministeriales realizadas en distintos ayuntamientos de Puebla han encontrado un patrón entre los presidentes municipales que han tenido que separarse de sus cargos: la mayoría contaba con empresas constructoras.

Durante su conferencia de prensa matutina, realizada en la Ciudad de México, el mandatario sostuvo que 90 por ciento de los alcaldes separados del cargo por investigaciones tenían constructoras propias, situación que, dijo, debe analizarse frente a los costos que históricamente ha tenido la obra pública municipal.

“Ahora que la Fiscalía ha hecho varias investigaciones con los ayuntamientos; resulta que, de los alcaldes que se han tenido que separar del cargo, 90 por ciento son alcaldes constructores; es decir, tienen constructoras”, declaró.

Armenta vinculó este escenario con el modelo tradicional de contratación de obra pública, al que cuestionó por la existencia de posibles comisiones y sobrecostos.

“El modelo neoliberal es un modelo ‘calle moche’, por eso es que las calles son muy caras. En cada calle hay una comisión que beneficia a alguien, yo no voy a acusar a nadie, pero eleva el costo muy alto; y lo mismo en los municipios”, expresó.

Como alternativa, el gobernador defendió el esquema que impulsa su administración mediante los denominados “trenes de pavimento”, integrados por maquinaria especializada para realizar directamente trabajos de mantenimiento, nivelación y pavimentación.

De acuerdo con Armenta, este mecanismo permite reducir de manera importante el gasto debido a que el gobierno adquiere directamente los materiales y utiliza equipo propio, evitando parte de los costos asociados con la contratación tradicional.

Aseguró que, bajo este modelo, pavimentar calles y realizar trabajos carreteros puede representar alrededor de una tercera parte del costo, además de generar ahorros por el aprovechamiento de maquinaria institucional.

El mandatario también destacó el reciclaje de materiales obtenidos durante las obras. El material fresado de las vialidades, explicó, es reutilizado en caminos rurales en lugar de convertirse en desperdicio.

“Se utiliza en caminos sacacosechas, no se tira nada”, afirmó.

Meta de hasta 28 mil calles

Armenta recordó que durante el programa piloto implementado el año pasado se realizaron trabajos en 5 mil calles, de las cuales 4 mil correspondieron a la capital poblana y otras mil a tramos carreteros del interior del estado.

Para la siguiente etapa, el gobierno estatal plantea ampliar considerablemente la cobertura mediante módulos dedicados a pavimentación, adoquinamiento y colocación de concreto hidráulico, con una meta de hasta 28 mil calles.

El gobernador sostuvo que el objetivo no sólo consiste en incrementar el número de vialidades atendidas, sino también en modificar la forma en que se ejecuta la obra pública, mediante mayor participación directa del gobierno y aprovechamiento de recursos disponibles.

Como parte de esta estrategia, agregó, se contempla además la creación de una fábrica de adoquín que utilizaría lirio retirado de la presa de Valsequillo, con la intención de convertir un problema ambiental en materia prima para infraestructura municipal.

Con ello, la administración estatal busca combinar reducción de costos, reutilización de materiales y ampliación de las obras de infraestructura en los municipios de Puebla.

Foto: Agencia Enfoque

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