Una serie de audios filtrados exhibe una presunta operación de alto nivel para reinstalar en el poder al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, con respaldo político de Estados Unidos y financiamiento ligado a intereses israelíes. El caso apunta a una reconfiguración del poder en Honduras con implicaciones geopolíticas en Centroamérica, en medio de acusaciones de corrupción, injerencia electoral y debilitamiento institucional.
De acuerdo con el material obtenido por Canal RED y Hondurasgate, las conversaciones —registradas entre enero y abril de 2026— involucran a figuras clave del actual aparato político hondureño. Entre los señalados aparecen el presidente Nasry Asfura, el titular del Congreso Nacional Tomás Zambrano, la consejera electoral Cosette López-Osorio y la exvicepresidenta María Antonieta Mejía, quienes habrían participado en un plan coordinado para facilitar el retorno de Hernández al poder.
La estrategia contempla un esquema de sucesión pactada, en el que Asfura asumiría un papel transitorio para abrir paso a una futura candidatura de Hernández. A cambio, según las filtraciones, se negociaría la cesión de control territorial, económico y legislativo a intereses extranjeros, incluyendo la expansión de zonas especiales, acuerdos militares y marcos regulatorios favorables para empresas tecnológicas.
Nota de voz de María Antonieta Mejía a Juan Orlando Hernández:
“Bueno, tamos listos. 4 años más, desde ya hay que irlo diciendo de nuevo. La gente quiere al Presidente Juan Orlando. Lo necesita en Honduras. Son centenares de personas, miles, millones que quieren que Juan Orlando regrese. Así que Presidente cuente con nuestro apoyo.”
El indulto otorgado por Donald Trump se perfila como pieza clave del entramado. Horas antes de las elecciones del 30 de noviembre de 2026, el mandatario estadounidense anunció la liberación de Hernández, quien había sido condenado a 45 años por narcotráfico en Estados Unidos. El anuncio incluyó además un respaldo explícito a la candidatura de Asfura, lo que desató cuestionamientos sobre la legitimidad del proceso electoral.
Nota de voz de Juan Orlando Hernández:
“El dinero del indulto ni siquiera salió de ustedes. Ni siquiera salió de ustedes, salió de una junta de rabinos, y de una gente que apoyaba a Israel, y ellos habían apoyado en un pasado a Yani Rosenthal.”
Las filtraciones también apuntan a una operación internacional coordinada, en la que habrían participado actores políticos estadounidenses y el gobierno israelí. Según los audios, el retorno de Hernández, su operación logística y eventual candidatura estarían financiados desde el extranjero, en una estrategia que buscaría consolidar a Honduras como enclave estratégico en la región.
Nota de voz de Juan Orlando Hernández:
“El primer ministro de Israel nos va a dar el apoyo. Nosotros estamos muy agradecidos con él, tuvieron mucho que ver ellos. Tuvieron todo que ver, de hecho, ellos con mi salida y negociación.”
El rol de Nasry Asfura emerge como central en esta estructura, pese a que públicamente negó vínculos con el exmandatario. Los audios sugieren que su llegada al poder habría sido parte de un acuerdo previo, reforzado tras su reunión con Trump en Florida, donde se habrían definido compromisos económicos y de seguridad.
Nota de voz de Juan Orlando Hernández a Nasry Asfura:
“Presidente. Buenas tardes. Un saludo. Aquí preguntándole sobre mi caso, si tiene alguna resolución, si tiene algo que compartirme para ver si han avanzado con el tema de la Corte Suprema de Justicia. Yo quiero pensar que usted no va a hacer un lado a mí porque, gracias a mí, usted está sentado en esa silla. Presidente, voy a ser yo. Y espero su apoyo. Porque eso fue lo que hablamos con el presidente Trump.”
Entre los acuerdos señalados destaca la expansión de las ZEDES, la instalación de una nueva base militar y la entrega de proyectos estratégicos a corporaciones extranjeras. Estas zonas, criticadas por organizaciones civiles, han sido consideradas como espacios con autonomía jurídica que comprometen la soberanía nacional.
Nota de voz de Nasry Asfura a Juan Orlando Hernández:
“Presidente, qué gusto saludarle. Ya tuvimos una sesión privada con círculos inversionistas y están muy positivos para ver la expansión en Roatán de la ZEDE y en Comayagua, para también Palmerola, vamos a mover otra Palmerola específicamente ahí en Roatán, adonde está próspera. Una base, eh, eso ya lo negociamos. También el interoceánico. Se lo vamos a entregar a General Electric.”
El caso también revela una presunta estrategia de lawfare para neutralizar a opositores y controlar instituciones clave. Las conversaciones sugieren presiones para destituir a funcionarios del sistema electoral y judicial, lo que se reflejó en una serie de ceses y renuncias en abril de 2026.
Nota de voz de Juan Orlando Hernández a Tomás Zambrano:
“Seguí mis consejos, pero entendé. Tenés que recuperar todo el poder. Y lo vas a hacer vos, porque el Presidente no lo va a hacer. El Presidente está ocupado, viajando, aquí y allá. Haciendo amistades. Y las ayudas que estoy mandando yo. Te mandé la gente de Israel, te mandaron dinero. Estoy yo haciendo lobby aquí, bueno. Entonces vos mirate a ver quién es el que realmente te está aconsejando correctamente. Él no es político papa. Él es popular, pero no es político.”
Las implicaciones del caso trascienden el ámbito nacional, al evidenciar una posible intervención extranjera en la política hondureña y un rediseño del país como plataforma geopolítica en América Latina.
Nota de voz de Juan Orlando Hernández:
“Mucho se preocupa. Todo va a estar bien, vamos a estar bien. Juan Orlando regresa pronto. Excelentes noticias. Good news, good news. Juan Orlando is coming back for presidency, guárdenselo.”
Con información de Diario Red
Ilustración: Iván Rojas













