La embajada de China en México respondió a una publicación difundida por la representación diplomática de Estados Unidos durante las celebraciones del 15 de septiembre y acusó a Washington de intentar generar divisiones entre México y Pekín. La reacción surgió luego de que la sede estadunidense compartiera en redes sociales el mensaje “Viva México, Made in China”, acompañado de una referencia a que algunos productos utilizados durante las fiestas patrias mexicanas, como los fuegos artificiales, son fabricados en China. Para la representación china, el contenido no sólo cuestionó el origen de determinados artículos, sino que también desvió el sentido de una fecha nacional mexicana.
En un comunicado denominado “Declaración Solemne”, la embajada china señaló que la publicación estadounidense careció del respeto que, a su consideración, corresponde a la celebración de la Independencia de México. Pekín sostuvo que el 15 de septiembre y las actividades relacionadas con la fecha pertenecen al pueblo mexicano y que corresponde a México decidir cómo conmemorarla. Desde esa perspectiva, la representación diplomática cuestionó que la celebración fuera utilizada para lanzar críticas hacia un tercer país y consideró que el mensaje estadounidense afectó las formas diplomáticas entre las representaciones extranjeras instaladas en México.
El gobierno chino también aprovechó su respuesta para defender los intercambios económicos y comerciales con México. La embajada recordó la relación histórica entre ambos países desde la época de la Nao de China, cuando productos asiáticos como seda y porcelana eran intercambiados por plata mexicana. Con ese antecedente, la representación sostuvo que los vínculos entre ambas naciones forman parte de una relación de intercambio que se ha desarrollado durante siglos. Asimismo, afirmó que México, como Estado independiente, tiene la facultad de elegir de manera soberana a sus socios y mantener relaciones comerciales de acuerdo con sus propios intereses.
La embajada china pidió finalmente a su contraparte estadounidense respetar al país anfitrión y promover los vínculos entre los pueblos de México y Estados Unidos, en lugar de utilizar la relación con China como motivo de confrontación. La disputa pública se suma así a las diferencias que Washington y Pekín mantienen en torno al comercio y a la presencia de productos chinos en los mercados internacionales. En el caso mexicano, el intercambio entre las tres economías mantiene especial relevancia por la estrecha integración comercial de América del Norte y por el peso que tienen las importaciones provenientes de China.
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