El gobierno federal y la administración de Jalisco invertirán en conjunto cerca de 25 mil millones de pesos para atender el desabasto y mejorar la calidad del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara, mediante la construcción de acueductos, la modernización de plantas potabilizadoras y obras de saneamiento.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la Federación destinará alrededor de 14 mil 500 millones de pesos, mientras que el gobierno estatal aportará aproximadamente 10 mil 200 millones. Los recursos se obtendrán mediante ajustes presupuestales y ahorros de otros proyectos, por lo que no será necesario contratar deuda pública para financiar las obras.
Durante su conferencia matutina de este miércoles en Palacio Nacional, acompañada por el gobernador Pablo Lemus Navarro, Sheinbaum explicó que el dinero no estará etiquetado de manera específica en el Presupuesto de Egresos de la Federación, cuya aprobación estaba prevista para los siguientes días.
Por ello, solicitó a la Secretaría de Hacienda plantear al Congreso una disposición que permita a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) determinar los recursos necesarios para ejecutar el proyecto durante 2027 y 2028.
La mandataria señaló que la estrategia contempla alternativas distintas a la construcción de presas y complementará la infraestructura de la presa El Zapotillo, desarrollada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Acueductos y plantas potabilizadoras
El titular de Conagua, Efraín Morales, detalló que la inversión federal contempla nueve mil 300 millones de pesos para construir un acueducto de 42 kilómetros y ampliar la capacidad de la planta potabilizadora. Otros cinco mil 200 millones se destinarán a un segundo acueducto.
Por su parte, Lemus anunció que el gobierno de Jalisco invertirá siete mil 500 millones de pesos para renovar la planta potabilizadora de Miravalle, que tiene aproximadamente 70 años de antigüedad y abastece al 42 por ciento de los habitantes de Guadalajara.
El mandatario estatal indicó que la primera etapa deberá entrar en operación en seis meses, con una capacidad para suministrar tres mil litros de agua limpia por segundo. El proyecto completo se desarrollará en tres fases durante dos años.
También se construirán colectores para evitar que las descargas contaminantes lleguen al agua procedente de Chapala. Según Lemus, las autoridades detectaron 150 descargas ilegales, tanto domiciliarias como industriales, que están siendo clausuradas y sancionadas.
El gobernador aseguró que las obras no implicarán aumentos en las tarifas del servicio ni la privatización del suministro. Además, informó que su administración recuperó el control de la planta potabilizadora Toluquilla 4.
Con el acuerdo, ambos gobiernos buscan atender una problemática que afecta desde hace décadas a la zona metropolitana, donde se han registrado cortes y restricciones en el suministro de agua potable.
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