La periodista Lydia Cacho y el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, se enfrentaron por primera vez cara a cara, aunque mediante una videoconferencia, durante la audiencia de alegatos finales del proceso penal que se sigue contra el exmandatario por la tortura y detención ilegal de la comunicadora en diciembre de 2005.
Durante la diligencia celebrada este jueves 29 de octubre ante el Juzgado Cuarto de Distrito en Quintana Roo, Cacho exigió que se imponga la pena máxima al exgobernador priista y se garantice una reparación integral del daño. Entre sus principales peticiones destacó que Marín le ofrezca una disculpa pública por los hechos que, sostuvo, fueron ordenados desde el poder estatal.
“Es la primera vez en mi vida que veo de frente al exgobernador Mario Plutarco Marín Torres”, expresó la autora de Los demonios del Edén, quien responsabilizó directamente al exmandatario de utilizar las instituciones para perseguirla después de publicar una investigación sobre redes de explotación sexual infantil.
Ante el tribunal, la periodista sostuvo que el exgobernador utilizó el aparato de justicia para proteger intereses de grupos vinculados con la delincuencia y castigar su labor periodística. También cuestionó que durante la audiencia Marín evitara mirarla mientras realizaba sus declaraciones.
“Usted es responsable de haberme torturado, que los policías hablaban de usted y de las órdenes que les iba dando por teléfono”, manifestó al recordar el traslado que enfrentó de Quintana Roo a Puebla.
La comunicadora también reprochó que el exmandatario permaneciera prófugo durante casi cuatro años y contrastó esa situación con los 21 años que, afirmó, lleva enfrentándolo junto con quienes considera responsables de proteger redes de explotación sexual y trata de personas.
Marín rechaza acusaciones y cuestiona las pruebas del proceso
Por su parte, Marín Torres rechazó haber ordenado la tortura y argumentó que no existen elementos suficientes para acreditar su responsabilidad penal. Desde el penal del Altiplano, expuso los argumentos de su defensa, que cuestionó la legalidad de las grabaciones telefónicas que sostuvo con el empresario Kamel Nacif Borge y que fueron difundidas en 2006.
La defensa de Cacho respondió que la supuesta ilegalidad de esas conversaciones no ha sido demostrada y pidió valorar el conjunto de pruebas, incluidos los peritajes psicológicos realizados bajo el Protocolo de Estambul, para documentar las afectaciones que sufrió la periodista.
La abogada Araceli Andrade Tolama sostuvo que los hechos deben analizarse como una secuencia relacionada con la publicación del libro, la denuncia promovida por Nacif y la posterior detención de la comunicadora.
Asimismo, los representantes legales de Cacho solicitaron una sentencia condenatoria y advirtieron que la falta de sanciones contravendría las obligaciones internacionales de México para investigar y castigar actos de tortura.
Jueza prepara resolución tras concluir los alegatos
Antes de concluir, Lydia Cacho anunció que entregaría un escrito para solicitar la reparación integral del daño, incluida una disculpa pública de Marín y otra dirigida a la sociedad poblana.
La jueza María José Pech Sáenz dio por terminada la audiencia y anunció que la resolución de fondo se emitirá a la brevedad, una vez que se estudien los argumentos de las partes y los 66 tomos que integran la causa penal.
Ilustración: Iván Rojas












