La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, enfrentó una de las movilizaciones políticas más grandes realizadas en su contra desde el inicio de su administración, luego de que miles de simpatizantes de Morena marcharan en la capital del estado para exigir juicio político y denunciar presuntas acciones de intervención extranjera en temas de seguridad. La protesta estuvo acompañada de acusaciones de boicot, bloqueos carreteros y suspensión del transporte público, hechos que intensificaron las críticas contra el gobierno estatal panista.
La denominada “Marcha por la Seguridad de Chihuahua y la Defensa de la Soberanía Nacional” reunió a liderazgos morenistas como Ariadna Montiel, Andrea Chávez Treviño y Cruz Pérez Cuéllar, quienes encabezaron un discurso centrado en la supuesta pérdida de soberanía y en presuntas irregularidades del gobierno estatal. Durante el mitin, Morena impulsó la recolección de firmas para solicitar formalmente un juicio político contra Maru Campos, señalando además opacidad en proyectos de seguridad y manejo de recursos públicos.
Los manifestantes denunciaron que horas antes de la movilización se registraron cierres carreteros, bloqueos de autobuses y suspensión parcial del sistema de transporte Bowí, lo que habría dificultado el arribo de contingentes provenientes de otros municipios. Aunque los bloqueos no lograron frenar la protesta, sí evidenciaron el nivel de confrontación política que vive Chihuahua, donde simpatizantes de Morena acusaron directamente al gobierno estatal de intentar inhibir la participación ciudadana mediante operativos y restricciones de movilidad.
Tras la marcha, María Eugenia Campos Galván respondió mediante redes sociales y una columna editorial en la que retomó fragmentos del libro Crónica de un País Bárbaro, escrito por Fernando Jordán en 1956. La mandataria utilizó referencias sobre la “fortaleza” y “resistencia” del pueblo chihuahuense para defender su administración, aunque sus declaraciones generaron críticas debido al contexto histórico de la obra y a las posturas polémicas de su autor respecto a la Revolución Mexicana y a Francisco Villa.
Campos Galván intentó presentarse como parte de una tradición de carácter fuerte y resistencia frente a las adversidades, asegurando que Chihuahua es una tierra de hombres y mujeres libres que enfrentan problemas con determinación. Sin embargo, para sectores opositores, el mensaje evitó responder directamente a los señalamientos políticos y sociales expresados durante la movilización, particularmente aquellos relacionados con seguridad, presunta intromisión extranjera y exigencias de transparencia gubernamental.
La protesta y la posterior reacción de la gobernadora reflejan el creciente desgaste político que enfrenta la administración panista rumbo al proceso electoral de 2027. La movilización masiva, las acusaciones de autoritarismo y las críticas por presuntos intentos de bloqueo han colocado a Maru Campos en el centro de una confrontación política cada vez más intensa, donde Morena busca capitalizar el descontento social y posicionarse como principal fuerza opositora en Chihuahua.
Foto: Redes













