El general Gerardo Mérida Sánchez, quien se desempeñó como comandante de la XXV Zona Militar en Puebla, fue incluido en una acusación presentada en Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. En el mismo expediente también figura el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto con otros funcionarios y exfuncionarios señalados en una investigación relacionada con tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Mérida Sánchez ocupó el mando militar en Puebla entre junio de 2021 y junio de 2022, en un periodo marcado por la pandemia de Covid-19 y la etapa final del gobierno de Miguel Barbosa Huerta. Durante ese tiempo, asumió funciones de coordinación en materia de seguridad y respaldo institucional, en un contexto donde las Fuerzas Armadas mantenían una participación activa en tareas civiles y logísticas derivadas de la contingencia sanitaria.
Tras su paso por Puebla, el militar se incorporó a la administración estatal de Sinaloa, donde fue designado como secretario de Seguridad Pública en septiembre de 2023. Su gestión concluyó en diciembre de 2024, en medio de un escenario de violencia asociado a disputas internas entre grupos del crimen organizado en la entidad. De acuerdo con su trayectoria, ha desempeñado distintos cargos dentro del Ejército en zonas consideradas estratégicas, así como funciones en áreas de inteligencia, operaciones y logística.
Según la acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, los involucrados enfrentan cargos relacionados con conspiración para el tráfico de narcóticos, posesión de armamento de alto poder y posible filtración de información a organizaciones criminales. El caso fue radicado en la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, donde se establece que, en caso de una resolución condenatoria, el general podría enfrentar cadena perpetua o una pena mínima obligatoria de 40 años de prisión. Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han emitido una postura detallada sobre estos señalamientos.
Foto: Agencia Enfoque













