Los ingresos a los 16 Centros de Reinserción Social de Puebla aumentaron 13.2 por ciento durante los primeros cinco meses de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior, de acuerdo con el Cuaderno Mensual de Información Penitenciaria Nacional. El crecimiento fue mayor al de las salidas, lo que derivó en un incremento de la población privada de la libertad en la entidad.
Entre enero y mayo de 2026, los centros penitenciarios poblanos registraron mil 599 ingresos, cifra superior a los mil 412 contabilizados en 2025. La diferencia fue de 187 personas más que entraron a prisión durante el periodo analizado, lo que muestra una mayor presión sobre el sistema penitenciario estatal.
En contraste, las salidas crecieron a un ritmo menor, al pasar de mil 473 egresos en los primeros cinco meses de 2025 a mil 530 en 2026. Esto representó 57 salidas adicionales, equivalente a un aumento cercano al 3.9 por ciento, insuficiente para compensar el alza en los ingresos a los reclusorios.
El comportamiento mensual muestra movimientos importantes en enero y mayo. En enero se registraron 336 ingresos y 342 egresos, mientras que en mayo hubo 297 personas ingresadas y 277 salidas. Con estos movimientos, la población penitenciaria pasó de 7 mil 210 personas privadas de la libertad en enero a 7 mil 259 en mayo, es decir, 49 internos más.

San Miguel concentra casi la mitad de internos en Puebla
El Cereso de Puebla capital, conocido como San Miguel, concentra la mayor cantidad de población penitenciaria en el estado, con 3 mil 267 personas privadas de la libertad. Esta cifra equivale aproximadamente al 45 por ciento del total de internos en Puebla, lo que lo mantiene como el centro con mayor presión operativa dentro del sistema estatal.
Otros penales con alta población son el de Tepexi de Rodríguez, con 744 internos; Tehuacán, con 592; el penal femenil de Ciudad Serdán, con 566, y Huauchinango, con 447 personas privadas de la libertad. Estos centros concentran una parte relevante de la población penitenciaria y enfrentan una mayor demanda de servicios, vigilancia y atención interna.
En contraste, los reclusorios con menor población son Zacapoaxtla, con 61 internos; Tlatlauquitepec, con 66; Libres, con 68; Acatlán, con 94; Teziutlán, con 116, y Tepeaca, con 121. Por su bajo número de internos, estos centros aparecen como los de menor riesgo de saturación dentro del sistema penitenciario poblano.
Las cifras reflejan que el aumento de ingresos durante los primeros cinco meses de 2026 vuelve a colocar bajo presión a los penales de Puebla, principalmente a los de mayor concentración. Aunque el incremento neto fue de 49 personas privadas de la libertad, el ritmo de entradas supera al de salidas y obliga a mantener atención sobre la capacidad, operación y condiciones de los centros penitenciarios.
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