La Secretaría de Desarrollo Turístico implementará una nueva normatividad para regular la prestación de servicios turísticos en Cuetzalan, con el objetivo de definir qué grutas pueden recibir visitantes y cuáles representan un riesgo para la población.
La medida surge después del incidente ocurrido el pasado 7 de julio en la Gruta de Chichicazapan, donde una familia de seis integrantes y un supuesto guía turístico quedaron atrapados tras una creciente súbita del río subterráneo, provocada por las lluvias intensas. Sólo tres personas lograron sobrevivir.
La titular de Desarrollo Turístico en Puebla, Carla López-Malo Villalón, explicó que la gruta donde ocurrió la tragedia no tenía vocación para recorridos turísticos, pues correspondía a un espacio de manejo de tierra. Por ello, la dependencia revisará las condiciones de cada sitio antes de permitir nuevas actividades.
La funcionaria puntualizó que el gobierno mantiene cerradas al público todas las grutas de Cuetzalan que presentan riesgo de inundación. La reapertura dependerá de un diagnóstico completo, con el que las autoridades identificarán qué espacios cumplen condiciones mínimas de seguridad.
Revisarán guías, rutas y prestadores turísticos
López-Malo Villalón informó que, tras el incidente, las autoridades confirmaron que en Cuetzalan sólo 21 guías cuentan con certificación para prestar servicios turísticos, mientras que 105 personas no tienen reconocimiento del gobierno federal.
La nueva normatividad buscará ordenar la actividad turística en Cuetzalan y en otros municipios con vocación similar. Para ello, la Secretaría pretende establecer qué lugares pueden operar, qué rutas deben quedar fuera de la oferta comercial y qué condiciones deberán cumplir los prestadores de servicios.
La funcionaria explicó que el gobierno no autorizará nuevos recorridos en zonas con riesgo de inundación hasta concluir el mapeo completo de las grutas. También señaló que los operadores turísticos no podrán comercializar visitas en espacios que no cuenten con validación oficial.
Además, la dependencia reforzará la coordinación con guías, agencias de viajes, touroperadores, hoteles y restaurantes. Sin embargo, el Estado trabajará únicamente con prestadores que cuenten con certificación o inscripción en el Registro Nacional de Turismo.
Con estas acciones, el gobierno estatal busca reducir riesgos en actividades de aventura y evitar que personas sin preparación conduzcan recorridos en espacios naturales que requieren protocolos de seguridad, conocimiento técnico y vigilancia constante.
Fotografía: Redes












