El Congreso de Puebla reconoció la labor de maestras y maestros que contribuyen a mantener vivas las lenguas originarias, la identidad comunitaria y la herencia cultural de los pueblos indígenas del estado.
En el marco del programa “Las Lenguas Indígenas toman la tribuna del Congreso de Puebla”, el Poder Legislativo entregó reconocimientos a siete representantes de lenguas indígenas, como parte de una estrategia institucional para visibilizar el valor de la enseñanza en lengua materna.
Durante el acto, la maestra Minerva Flores Gómez, originaria de San Marcos Tlacoyalco, comunidad perteneciente al municipio de Tlacotepec de Benito Juárez, expuso en lengua Ngiwa la forma de organización y trabajo que mantiene su comunidad.
El Congreso destacó que las y los docentes cumplen una función clave en la preservación de las lenguas indígenas, pues transmiten conocimientos, memoria colectiva, valores comunitarios y formas propias de entender el mundo a nuevas generaciones.
Lenguas originarias toman espacios públicos
El diputado Elías Lozada Ortega promovió la exposición y entrega de reconocimientos, como parte del acuerdo de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, que estableció la participación de personas hablantes de lenguas indígenas originarias de Puebla.
Con este programa, el Congreso busca que las lenguas originarias no permanezcan relegadas al ámbito privado o comunitario, sino que también ocupen espacios públicos e institucionales donde históricamente han tenido poca presencia.
La iniciativa plantea fortalecer principios de interculturalidad, igualdad sustantiva y no discriminación, además de impulsar acciones que normalicen el uso de lenguas indígenas en la vida pública del estado.
El reconocimiento a docentes también visibiliza el papel de las escuelas, comunidades y hablantes en la defensa del patrimonio lingüístico. En Puebla, las lenguas originarias forman parte de la identidad social de distintas regiones y representan una vía para preservar historia, cultura y organización comunitaria.
Con estas acciones, el Poder Legislativo busca abrir la tribuna a voces indígenas y reconocer que la preservación de una lengua depende no sólo de quienes la hablan, sino también de quienes la enseñan, la promueven y la defienden todos los días.
Fotografía: Especial












