En un despliegue estratégico en una de las regiones más agrestes del norte del país, elementos de la Secretaría de Marina llevaron a cabo un operativo que derivó en la eliminación de varios cultivos ilegales de marihuana en Baja California.
La intervención se realizó en las inmediaciones del Cerro Picacho del Diablo, dentro de la Sierra San Pedro Mártir, una zona de difícil acceso que ha sido identificada por autoridades como punto recurrente para la siembra clandestina de enervantes. Las acciones se ejecutaron en coordinación con otras instancias de seguridad, como parte de trabajos de inteligencia enfocados en detectar y desarticular áreas de producción de droga.
Durante el operativo, personal naval localizó extensiones de terreno utilizadas para el cultivo ilícito, que en conjunto abarcaban cerca de 25 mil metros cuadrados. En estos espacios fueron destruidos diversos plantíos, además de asegurarse marihuana en distintas presentaciones, incluyendo producto ya procesado y listo para su distribución.
Asimismo, se detectó una estructura utilizada como secadero, donde se almacenaban paquetes de la droga, lo que refuerza la hipótesis de que el sitio funcionaba como un punto activo dentro de la cadena de producción y distribución. De acuerdo con las primeras líneas de investigación, estos sembradíos estarían vinculados a una organización criminal con presencia en el municipio de San Quintín.
La Secretaría de Marina subrayó que este tipo de operativos forman parte de una estrategia permanente para debilitar las capacidades logísticas y financieras de los grupos delictivos. Además, destacó que la destrucción de estos cultivos no solo impacta la oferta de drogas, sino que también busca reducir su disponibilidad en el mercado, especialmente entre sectores vulnerables.
Con estas acciones, el gobierno federal refuerza su postura de combate frontal al narcotráfico, apostando por la inteligencia operativa y la coordinación interinstitucional para frenar la expansión de actividades ilícitas en el país.
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