47 municipios de Puebla están ubicados sobre fallas geológicas activas, lo que representa un riesgo para la población debido a la posibilidad de daños en viviendas, alteraciones en ríos e incluso sismos.
La Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT) informó que esta situación se concentra principalmente en el sur del estado, en localidades como Coxcatlán, Coyomeapan, Zoquitlán y Ajalpan.
Según la dependencia, las fallas geológicas son rupturas en la corteza terrestre donde los bloques de roca pueden moverse de manera repentina o gradual. Muchas de estas fallas se encuentran bajo la superficie, lo que dificulta su detección y aumenta el peligro para los habitantes.
Expertos de la SMADSOT explicaron que las fallas se originan por la tensión, compresión o corte de las fuerzas tectónicas, producto del estrés acumulado en la corteza terrestre durante miles de años. Entre los riesgos derivados de esta situación destacan terremotos, desplazamientos del terreno, daños a construcciones y alteraciones en ríos y barrancas.
Las autoridades han recomendado evitar la construcción en zonas de riesgo, elaborar mapas de fallas geológicas y mantener planes de prevención con simulacros sísmicos para proteger a la población.
Entre los municipios más vulnerables se encuentran: Acatlán, Albino Zertuche Atzitzihuacán, Cohetzala, Ixtacamaxtitlán, Izúcar de Matamoros, Jolalpan, Juan N. Méndez, La Magdalena Tlatlauquitepec, Cañada Morelos, Tehuitzingo, Tenampulco, Teopantlán, Teotlalco, Tepeojuma, Tlacotepec de Benito Juárez, Tlapanalá, Tochimilco, Totoltepec de Guerrero, Tzicatlacoyan, Vicente Guerrero, Xicotlán, Xochitlán Todos Santos, Yehualtepec, Chiautla, Chietla, Chignahuapan, Eloxochitlán, Huaquechula, Huatlatlauca, Huehuetla, Ocoyucan, Palmar de Bravo, Piaxtla, San Antonio Cañada, San Gabriel Chilac, San Jerónimo Xayacatlán, San José Miahuatlán, San Sebastián Tlacotepec, Huehuetlán el Grande, Tecomatlán, Hueytamalco y Ixcamilpa de Guerrero.
La SMADSOT subrayó que la prevención y el conocimiento de estas zonas son clave para reducir los riesgos y proteger a la población, especialmente en áreas donde la actividad geológica es constante y difícil de observar a simple vista.
Foto: Agencia Enfoque













