Gobierno de la Ciudad respalda posibilidad de revocar concesión a Agua de Puebla por incumplimientos y mal servicio

El alcalde señaló incumplimientos en inversión y fallas en el suministro, y pidió revisar a fondo a la concesionaria ante las quejas ciudadanas.

El presidente municipal de Puebla, José Chedraui Budib, condenó el incumplimiento de la empresa Agua de Puebla en el suministro y saneamiento del agua potable, y expresó su respaldo al gobierno estatal ante la posibilidad de revocar la concesión por deficiencias persistentes en el servicio.

Las declaraciones del alcalde se dieron luego de que el gobierno estatal, encabezado por Alejandro Armenta Mier, advirtiera la aplicación de sanciones contra la concesionaria —también conocida como Concesiones Integrales— por no invertir al menos 300 millones de pesos durante 2025, pese a haber aplicado incrementos tarifarios a lo largo del año.

En ese contexto, Chedraui Budib señaló que el Ayuntamiento no tiene objeción en que se analice la revocación del contrato, al reconocer que la empresa acumula quejas ciudadanas por deficiencias operativas, falta de mantenimiento y fallas en el suministro, tanto en la capital como en la zona metropolitana.

Recordó que la concesión fue otorgada en 2013 por administraciones emanadas del PAN, durante los gobiernos de Eduardo Rivera Pérez y Rafael Moreno Valle, sin que —afirmó— existiera una supervisión adecuada del cumplimiento contractual, lo que derivó en rezagos estructurales en el servicio.

“No tenemos ningún inconveniente en que se haga la revocación del contrato, porque ha habido falta de comunicación, mantenimiento y supervisión en esta concesión”, expresó el edil.

El alcalde subrayó que la falta de agua potable se mantiene como una de las tres principales demandas ciudadanas en la capital, incluso entre usuarios que cumplen puntualmente con el pago del servicio, lo que ha generado inconformidad social creciente.

Ante este panorama, consideró necesaria una revisión integral del desempeño de la concesionaria, tanto en Puebla capital como en municipios conurbados, para determinar si el Estado debe retomar el control del servicio o explorar la adquisición de acciones de la empresa como alternativa.

De acuerdo con información del gobierno estatal, la concesión de Agua de Puebla está vigente hasta 2043, y una eventual revocación implicaría un costo estimado de hasta 7 mil millones de pesos para el erario público, debido a cláusulas contractuales y posibles indemnizaciones.

El presidente municipal de Puebla, José Chedraui Budib, condenó el incumplimiento de la empresa Agua de Puebla en el suministro y saneamiento del agua potable, y expresó su respaldo al gobierno estatal ante la posibilidad de revocar la concesión por deficiencias persistentes en el servicio.

Las declaraciones del alcalde se dieron luego de que el gobierno estatal, encabezado por Alejandro Armenta Mier, advirtiera la aplicación de sanciones contra la concesionaria —también conocida como Concesiones Integrales— por no invertir al menos 300 millones de pesos durante 2025, pese a haber aplicado incrementos tarifarios a lo largo del año.

En ese contexto, Chedraui Budib señaló que el Ayuntamiento no tiene objeción en que se analice la revocación del contrato, al reconocer que la empresa acumula quejas ciudadanas por deficiencias operativas, falta de mantenimiento y fallas en el suministro, tanto en la capital como en la zona metropolitana.

Recordó que la concesión fue otorgada en 2013 por administraciones emanadas del PAN, durante los gobiernos de Eduardo Rivera Pérez y Rafael Moreno Valle, sin que —afirmó— existiera una supervisión adecuada del cumplimiento contractual, lo que derivó en rezagos estructurales en el servicio.

“No tenemos ningún inconveniente en que se haga la revocación del contrato, porque ha habido falta de comunicación, mantenimiento y supervisión en esta concesión”, expresó el edil.

El alcalde subrayó que la falta de agua potable se mantiene como una de las tres principales demandas ciudadanas en la capital, incluso entre usuarios que cumplen puntualmente con el pago del servicio, lo que ha generado inconformidad social creciente.

Ante este panorama, consideró necesaria una revisión integral del desempeño de la concesionaria, tanto en Puebla capital como en municipios conurbados, para determinar si el Estado debe retomar el control del servicio o explorar la adquisición de acciones de la empresa como alternativa.

De acuerdo con información del gobierno estatal, la concesión de Agua de Puebla está vigente hasta 2043, y una eventual revocación implicaría un costo estimado de hasta 7 mil millones de pesos para el erario público, debido a cláusulas contractuales y posibles indemnizaciones.

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