La Fundación Nobel salió al paso de la controversia generada por la reciente declaración de la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, quien aseguró haber entregado su Premio Nobel de la Paz al presidente estadounidense Donald Trump. El gesto, realizado durante un encuentro en la Casa Blanca, generó debates inmediatos sobre la validez de la supuesta entrega.
A través de un comunicado oficial, la Fundación dejó claro que los Premios Nobel no pueden ser transferidos, compartidos ni redistribuidos, ni siquiera de manera simbólica. Recordó que su misión principal es proteger la integridad y el prestigio de los premios, en línea con la voluntad de Alfred Nobel, quien estableció reglas precisas sobre cómo se conceden los galardones.
El organismo enfatizó que los premios reconocen a quienes han contribuido de manera significativa al bienestar de la humanidad, y que ninguna reinterpretación política o personal puede alterar la titularidad de un Nobel una vez otorgado. La aclaración de la Fundación busca cerrar cualquier especulación y reafirmar que los gestos simbólicos no modifican el valor ni la propiedad institucional del premio.
Este pronunciamiento subraya la importancia de respetar la normativa y la historia de los galardones internacionales, evitando confusiones que puedan debilitar su prestigio y la confianza pública en su administración.
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