Los presidentes de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, reafirmaron su compromiso de mantener y fortalecer la cooperación con Venezuela y Cuba, a pesar de las presiones políticas y económicas ejercidas por Estados Unidos contra ambos países latinoamericanos.
De acuerdo con el asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, los mandatarios intercambiaron puntos de vista sobre la situación que enfrentan Caracas y La Habana, coincidiendo en la necesidad de preservar el nivel de colaboración alcanzado en los últimos años. En ese contexto, ambos líderes dejaron claro que no modificarán su postura pese a las medidas impulsadas desde Washington.
Durante la conversación, Putin también compartió con Xi su evaluación sobre el escenario en Irán, tras reunirse recientemente en Moscú con el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Alí Larijani. Según la parte rusa, la situación en Medio Oriente fue abordada como un asunto prioritario ante el aumento de la tensión regional.
Actualmente, Venezuela, Cuba e Irán enfrentan distintos frentes de presión por parte del gobierno estadounidense. Washington ha endurecido su postura contra Caracas, ha catalogado a Cuba como un riesgo para su seguridad nacional y ha intensificado las advertencias contra Teherán por su programa nuclear.
En contraste, Rusia y China han manifestado su rechazo a las acciones de Estados Unidos, incluyendo la detención del líder venezolano Nicolás Maduro, el prolongado embargo económico contra Cuba y las restricciones recientes que afectan el suministro energético a la isla. Asimismo, ambas potencias han expresado su respaldo a Irán, incluso después del despliegue de fuerzas navales estadounidenses en zonas cercanas al país persa.
Paralelamente, Putin y Xi aprovecharon una videoconferencia para elogiar el estado actual de la relación bilateral entre Moscú y Pekín, a pocos días del cuarto aniversario del inicio de la guerra en Ucrania. El presidente ruso subrayó que la alianza entre ambas naciones actúa como un factor de estabilidad en un escenario internacional marcado por la incertidumbre.
Por su parte, Xi Jinping instó a profundizar la coordinación estratégica y a trazar planes de largo plazo, destacando que la relación avanza de manera sólida pese a las turbulencias globales. Cabe recordar que China y Rusia declararon una asociación estratégica “sin límites” poco antes del inicio del conflicto en Ucrania en 2022.
Desde entonces, Pekín se ha convertido en un apoyo económico clave para Moscú, incrementando el intercambio comercial mientras Occidente mantiene sanciones contra Rusia. Ambos líderes reafirmaron su intención de coordinarse estrechamente en temas considerados de interés fundamental, incluso frente a las acusaciones de apoyo militar chino a Rusia, las cuales Pekín ha negado reiteradamente.
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