El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, desmanteló varias oficinas de supervisión dentro del Pentágono que habrían participado en la investigación del ataque contra una escuela de niñas en Irán, en medio de la actual campaña aérea que Washington desarrolla en la región.
De acuerdo con información publicada por el medio Político, aunque el funcionario no puede cerrar formalmente estas oficinas sin autorización del Congreso, las medidas adoptadas han reducido significativamente su capacidad de operación. La situación ocurre mientras el Pentágono analiza su posible responsabilidad en el bombardeo, considerado potencialmente uno de los ataques con mayor número de víctimas civiles vinculados a Estados Unidos desde 2003.
Las acciones forman parte de una reestructuración impulsada por Hegseth que prioriza la “letalidad” dentro de las operaciones militares, lo que incluyó recortes a unidades dedicadas a evaluar y prevenir daños a la población civil, entre ellas el Centro de Excelencia para la Protección Civil.
Fuentes citadas por el medio señalaron que el personal dedicado a la revisión de bajas civiles se redujo cerca de 90 %, pasando de unos 200 trabajadores a un equipo mucho más reducido. En el caso del Comando Central de Estados Unidos, encargado de las operaciones en Oriente Medio, el grupo que gestionaba este tipo de evaluaciones pasó de diez integrantes a solo uno.
En medio de estas decisiones, Hegseth ha defendido que Estados Unidos mantiene precauciones para evitar daños a civiles, aunque también ha cuestionado algunas reglas militares de combate. Según explicó durante una conferencia de prensa reciente, su enfoque busca otorgar mayor libertad operativa a las fuerzas estadounidenses en el campo de batalla.
Foto: Redes













