La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la decisión del Senado de la República de excluir cambios a la revocación de mandato dentro del llamado Plan B electoral, al considerar que la medida limita la participación ciudadana sin justificación suficiente.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria sostuvo que, aunque el paquete de reformas avanzó en temas de austeridad y reducción de privilegios en el aparato público, la eliminación de la modificación al mecanismo de revocación representa un retroceso.
Explicó que su propuesta no pretendía imponer una consulta en una fecha específica, sino abrir la posibilidad de que este ejercicio democrático pudiera realizarse antes del cuarto año de gobierno, incluso en el tercer año, coincidiendo con procesos electorales, siempre bajo el requisito de respaldo ciudadano mediante firmas.
“No es que la presidenta quiera necesariamente la revocación de mandato en el 27, sino abrir la posibilidad de que la revocación de mandato del presidente o la presidenta no sea necesariamente en el cuarto año, sino que también sea en el tercero… y no es obligatoria, tiene que solicitarse con firmas”, aclaró.
Desde su perspectiva, la negativa del Congreso obedeció más a cálculos políticos que a argumentos técnicos. Señaló que algunos partidos habrían considerado que la inclusión de la figura presidencial en la boleta podría alterar el equilibrio electoral, aunque descartó que esto tuviera un impacto real en los comicios.
“De todos los argumentos que se dieron ayer no había uno solo… que tuviera argumentos suficientes para que la revocación no se hubiera podido hacer en el 2027 o para el siguiente presidente o presidenta en el 2033”, afirmó.
A pesar de este desacuerdo, la presidenta reconoció que la reforma aprobada conserva elementos centrales de su proyecto, particularmente aquellos orientados a reducir el gasto público y eliminar beneficios considerados excesivos dentro de organismos electorales y estructuras gubernamentales.
Entre las medidas avaladas destacan ajustes salariales para funcionarios, recortes a prestaciones como seguros médicos privados y la redefinición del tamaño de los ayuntamientos para evitar crecimiento burocrático. También se contemplan límites presupuestales para congresos locales y cambios en el funcionamiento de órganos electorales.
En ese contexto, Sheinbaum reiteró que su administración continuará promoviendo modificaciones para abaratar los procesos electorales y fortalecer los mecanismos de democracia participativa, incluyendo consultas ciudadanas a nivel local y el uso de herramientas digitales.
“Vamos a seguir insistiendo… nosotros quisiéramos que las elecciones no fueran tan caras en el país y que la gente decidiera más”, concluyó.
Finalmente, insistió en que el objetivo de su gobierno es redirigir los recursos públicos hacia sectores prioritarios como salud, educación y programas sociales, dejando atrás lo que calificó como un modelo basado en privilegios.
Ilustración: Iván Rojas













