El paro nacional encabezado por agricultores y transportistas este lunes 6 de abril dejó al descubierto una fractura dentro del propio sector. La Asociación Nacional de Transportistas (Antac) en Puebla se deslindó de las movilizaciones a nivel nacional, argumentando que mantiene comunicación constante con los gobiernos estatal y federal respecto a sus demandas sobre seguridad y condiciones laborales.
A nivel nacional, la Antac denunció presuntos actos de represión durante las manifestaciones y señaló que las protestas surgieron ante la falta de acuerdos con el gobierno federal. Estas acciones, impulsadas por la inconformidad de diversos sectores productivos, buscaban visibilizar las dificultades económicas y los riesgos que enfrentan quienes dependen de las carreteras para subsistir.
En Puebla, sin embargo, la situación fue distinta. El delegado estatal de Antac, Gualberto Sánchez, explicó que el gremio local decidió no sumarse al paro porque sus demandas han sido atendidas oportunamente. Además, destacó que existe un canal de comunicación activo con autoridades estatales y federales, lo que ha permitido avanzar en temas sensibles como la seguridad en carreteras.
El representante también señaló que en la autopista México-Veracruz no se registraron afectaciones debido a la ausencia de protestas en la entidad. Esto contrasta con lo ocurrido en otras regiones del país, donde bloqueos en vías estratégicas como la México-Toluca generaron complicaciones para miles de ciudadanos.
En su posicionamiento, Sánchez reconoció la intervención del gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum, así como la participación de la Guardia Nacional en la atención de sus inquietudes. También destacó la disposición del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, y del titular de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, al considerar que han mostrado apertura para atender las demandas del sector.
No obstante, el líder transportista planteó la necesidad de que estas condiciones se repliquen en todo el país. Desde su perspectiva, la falta de atención homogénea es uno de los factores que detonan inconformidades sociales, ya que en otras entidades los trabajadores continúan enfrentando problemáticas sin solución, lo que los obliga a recurrir a medidas de presión como los bloqueos carreteros.
El contraste entre Puebla y otras entidades evidencia una brecha en la respuesta gubernamental que impacta directamente en la estabilidad social. Mientras algunos sectores logran interlocución con las autoridades, otros denuncian represión y abandono. Este escenario refleja no solo diferencias institucionales, sino también las tensiones que persisten en sectores productivos clave para la economía nacional.
Foto: Agencia Enfoque













