Este lunes, una masiva movilización de trabajadores, campesinos y sectores populares descendió desde El Alto hacia La Paz para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira, en medio de una huelga general indefinida que mantiene bloqueadas amplias zonas del país.
La protesta está encabezada por la Central Obrera Boliviana (COB), junto con la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) y la Federación de Campesinos de La Paz “Tupac Katari”, además de sectores mineros y magisteriales. Las organizaciones han articulado un frente amplio de protesta social que ha derivado en más de 70 bloqueos carreteros en distintos puntos del país.
Las demandas iniciales de carácter laboral evolucionaron hacia un rechazo político directo al Gobierno, a solo seis meses de su instalación. La escalada se intensificó tras denuncias de represión estatal ocurrida el 16 de mayo, que habrían dejado al menos cuatro manifestantes asesinados, según reportes de organizaciones sociales.
El Gobierno enfrenta acusaciones de aplicar un programa de ajuste económico alineado con organismos financieros internacionales, entre ellos el Fondo Monetario Internacional. Entre las medidas señaladas destaca la eliminación de subsidios a combustibles.
Estas políticas provocaron incrementos de hasta 86% en la gasolina y más de 160% en el diésel, lo que ha impactado directamente en el costo de vida de amplios sectores populares. A ello se suma la crisis de abastecimiento en La Paz y El Alto por los bloqueos y la paralización del transporte.
El Ejecutivo ha defendido las acciones de seguridad, desplegando miles de efectivos para despejar rutas, mientras califica las protestas como intentos de desestabilización. En paralelo, sectores afines al Gobierno atribuyen la conflictividad a la influencia del expresidente Evo Morales.
En el plano internacional, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha señalado el carácter de insurrección social del conflicto y ofrecido mediación, mientras que sectores conservadores en Estados Unidos han expresado respaldo al Gobierno de Paz.
Organizaciones como la Liga Obrera Revolucionaria (LOR-CI) han llamado a profundizar la huelga general sin acuerdos con el Ejecutivo, en un contexto de creciente polarización política y social.
Fotografía: Redes













