La diputada local de Morena, Nayeli Salvatori Bojalil, generó críticas tras emitir declaraciones sobre el caso de Blanca Adriana Vázquez Montiel, mujer que desapareció luego de acudir a una clínica estética en Calzada Zavaleta y que posteriormente fue localizada sin vida en Tlaxcala. En un video difundido en redes sociales, la legisladora afirmó que la solución para evitar tragedias de este tipo era “simple”: “Si no tienes el dinero para operarte, no te operes”.
El comentario provocó reacciones inmediatas, ya que en lugar de centrar la discusión en la operación de establecimientos presuntamente irregulares, la posible usurpación de funciones médicas o la falta de supervisión sanitaria, el mensaje puso el énfasis en la capacidad económica de la víctima. Sus declaraciones fueron señaladas como revictimizantes, al trasladar la responsabilidad a quien buscó un servicio estético en lugar de quienes podrían operar fuera de la normatividad.
En su mensaje, la diputada afirmó: “Es que es muy simple: si no tienes el dinero para operarte, no te operes. Podrás no invertirle mucho en ropa, no invertirle mucho en un corte de pelo, no invertirle mucho en maquillaje, pero en tu vida tienes que invertirle e irte no solamente con el mejor, sino con el que tenga la preparación necesaria para intervenirte”. La frase fue criticada por colocar el foco en la decisión individual de la víctima, más que en las posibles irregularidades del establecimiento.
Salvatori también sostuvo que el gobierno no tiene una responsabilidad absoluta en estos casos y cuestionó la actuación de las personas que se someten a procedimientos estéticos. “El gobierno está haciendo su parte (…) ¿Dónde está tu propia responsabilidad de poner en riesgo tu vida?”, señaló. Estas declaraciones abrieron un debate en redes sociales, donde usuarios recordaron que las autoridades sanitarias tienen facultades de regulación, inspección y clausura de clínicas que no cumplen con la normativa.
Una trayectoria marcada por controversias
El caso de Blanca Adriana se suma a una serie de episodios que han colocado a la legisladora en el centro de la polémica por sus declaraciones públicas en torno a hechos sensibles.
Entre los antecedentes recientes se encuentra la difusión de una parodia sobre el accidente de estudiantes de la Universidad Iberoamericana que cayeron de un templete durante una fotografía de graduación. El video generó críticas dentro y fuera de su partido, y llevó al entonces gobernador Alejandro Armenta a llamarla a conducirse con prudencia al tratar temas delicados.
Otro episodio ocurrió durante su etapa de campaña, cuando simuló un asalto en una unidad de transporte público como parte de un video con su equipo. La acción fue cuestionada por trivializar un delito frecuente que afecta a miles de personas usuarias del transporte.
En 2020, cuando era diputada federal, publicó un video desde la Cámara de Diputados en el que bailaba reggaetón y simulaba disparos, lo que generó críticas por el uso del recinto legislativo para contenido de entretenimiento en medio de cuestionamientos sobre la seriedad de su labor pública.
También ha sido señalada por declaraciones en las que afirmó que no “tragaba” de los impuestos de los mexicanos, pese a ocupar un cargo de representación popular, así como por solicitar aportaciones económicas a sus seguidores para la compra de pollos en una dinámica conocida como “pollotón”.
En ese contexto, sus recientes declaraciones fueron interpretadas como parte de un patrón de comunicación que ha sido cuestionado en distintas ocasiones por su tono y enfoque frente a temas sensibles. Las críticas apuntan no solo a la frase en sí, sino a la forma en que la legisladora ha abordado públicamente tragedias y problemáticas sociales desde un enfoque que, para sus detractores, minimiza la responsabilidad institucional.
Ilustración: Iván Rojas













