El candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, reconoció el triunfo del ultraderechista Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial de Colombia, luego de que los escrutinios ratificaron una ventaja menor a un punto porcentual. La aceptación del resultado despeja la transición de poder, pero también abre una nueva etapa política marcada por el regreso de la derecha más dura al gobierno colombiano.
Cepeda explicó ante la prensa que su decisión responde a una responsabilidad democrática y a la necesidad de preservar la convivencia, la paz y el diálogo nacional. Aunque aceptó el resultado, el dirigente de izquierda dejó claro que encabezará una oposición firme frente a cualquier intento de autoritarismo, persecución política o retroceso en derechos sociales.
La Registraduría Nacional informó que el preconteo coincidió casi en su totalidad con el escrutinio realizado por jueces y comisiones electorales, lo que terminó por confirmar la victoria de De la Espriella. En Colombia, el preconteo tiene carácter informativo, mientras que el escrutinio oficial es el que define jurídicamente el resultado de la elección presidencial.
El presidente saliente, Gustavo Petro, había expresado dudas sobre el proceso y señaló posibles vulneraciones al sistema electoral, además de cuestionar el respaldo público de Donald Trump al candidato ultraderechista. La misión de observación de la Unión Europea, por su parte, descartó irregularidades graves, aunque el debate sobre la injerencia extranjera quedó instalado en la discusión pública.
De la Espriella, abogado, empresario y dirigente de derecha, llegará al poder el próximo 7 de agosto con un discurso de mano dura contra el crimen, el narcotráfico y los grupos armados. Su propuesta de fortalecer a las fuerzas armadas y construir megacárceles anticipa un giro conservador en un país golpeado por más de seis décadas de conflicto interno.
Tras reconocer el resultado, Cepeda anunció que asumirá el liderazgo de la oposición para defender la democracia, las libertades y las conquistas sociales del gobierno de Petro. El triunfo de De la Espriella representa una victoria electoral de la ultraderecha, pero también coloca bajo vigilancia ciudadana el rumbo que tomará Colombia frente a los derechos, la paz y la justicia social.
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