El Gobierno de Cuba denunció que parte de la ayuda humanitaria enviada por Naciones Unidas permanece sin llegar a la isla debido a dificultades logísticas que La Habana atribuye a las sanciones y presiones de Estados Unidos sobre compañías navieras internacionales.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, abordó el tema durante una reunión en Nueva York con Tom Fletcher, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios y coordinador del Socorro de Emergencia de la ONU. El encuentro ocurrió durante la 81 Asamblea General de Naciones Unidas.
Rodríguez explicó que algunos cargamentos humanitarios forman parte de los más de 7 mil contenedores que, según las autoridades cubanas, permanecen detenidos en distintos puertos del mundo. Entre las mercancías reportadas se encuentran alimentos, medicamentos y otros insumos esenciales previamente adquiridos por entidades cubanas.
El funcionario también reconoció los esfuerzos de Naciones Unidas y sus agencias para buscar alternativas que permitan mantener el flujo de asistencia hacia la población cubana.
ONU reporta dificultades para trasladar suministros a Cuba
Los problemas logísticos no han sido señalados únicamente por La Habana. Naciones Unidas informó en mayo que importantes navieras habían suspendido temporalmente servicios hacia Cuba para garantizar el cumplimiento del régimen de sanciones estadounidenses, situación que ponía en riesgo el traslado y almacenamiento de alimentos y otros productos.
La ONU también ha documentado que la crisis energética, agravada por sanciones estadounidenses y otros factores, está afectando servicios esenciales como hospitales, distribución de alimentos, suministro de agua y transporte.
Otro episodio ocurrió con dos contenedores que transportaban medicamentos para tratar la epilepsia. Medicuba reportó que quedaron inmovilizados en Cartagena, Colombia, después de que la naviera Hapag-Lloyd argumentara restricciones relacionadas con el embargo estadounidense.
Cuba atraviesa además una profunda crisis económica y energética, marcada por escasez de productos básicos, falta de combustible y prolongados apagones. La Habana responsabiliza principalmente a las medidas de Washington, aunque también enfrenta problemas estructurales internos y deterioro de su infraestructura energética.
Fotografía: Redes












