La violencia de colonos israelíes volvió a golpear este viernes a comunidades palestinas en Cisjordania ocupada. Heidi Levine, fotógrafa estadounidense que trabaja para The Washington Post, terminó hospitalizada después de ser derribada, golpeada y despojada de su equipo mientras documentaba la cosecha de aceitunas en Abu Falah, cerca de Ramala.
Levine llevaba un chaleco claramente identificado como prensa cuando decenas de hombres enmascarados descendieron desde la zona de un asentamiento israelí y comenzaron a atacar agricultores, quemar olivos y lanzar piedras. La periodista sufrió lesiones, incluida una fractura de costilla y daños en una mano que requerirán tratamiento especializado.
Los ataques también se extendieron a otras comunidades palestinas, entre ellas Turmus Ayya, donde colonos incendiaron vehículos y agredieron a agricultores. Reuters reportó que se han registrado más de 170 ataques vinculados con colonos desde finales de septiembre, coincidiendo con la temporada de recolección de aceitunas.
Netanyahu cuestiona ataque pese a videos y testimonios
La respuesta del gobierno de Benjamin Netanyahu generó nuevas críticas. Aunque su oficina condenó formalmente la violencia, puso en duda quién inició los enfrentamientos y presentó el episodio como una situación todavía confusa, pese a que videos y testimonios muestran a colonos descendiendo hacia los olivares y golpeando a Levine mientras se encontraba en el suelo.
La postura contrasta con las denuncias de habitantes, periodistas y organizaciones que señalan que las autoridades israelíes han sido incapaces de frenar el crecimiento de la violencia de colonos. The Washington Post reportó además que tropas israelíes presentes en la zona no impidieron inicialmente el ataque y posteriormente utilizaron gases contra palestinos.
La oposición israelí también ha cuestionado la actuación del Ejecutivo. Dirigentes como Yair Lapid han sostenido que la sucesión de ataques ya no puede tratarse únicamente como hechos aislados y han responsabilizado políticamente al gobierno por no contener a los grupos violentos.
El ataque contra Levine vuelve a colocar bajo escrutinio al gobierno de Netanyahu por su respuesta frente a la violencia de colonos y por la seguridad de periodistas y comunidades palestinas en Cisjordania.
Fotografía: Redes












