El Gobierno de Cuba rechazó las acusaciones de Estados Unidos que buscan vincularlo con la guerra en Ucrania y sostuvo que Washington no ha presentado evidencia pública que demuestre que La Habana haya enviado militares o respaldado oficialmente el reclutamiento de ciudadanos cubanos para combatir en ese conflicto.
A través del Ministerio de Relaciones Exteriores, Cuba calificó los señalamientos estadounidenses como parte de una campaña destinada a desacreditar al país ante la comunidad internacional. La Cancillería insistió en que su posición oficial es promover una solución negociada para la guerra y negó cualquier participación institucional en operaciones militares en Ucrania.
La controversia ocurre mientras Washington mantiene e intensifica distintas medidas de presión contra Cuba, entre ellas sanciones económicas, restricciones comerciales y nuevas acciones diplomáticas para aislar al Gobierno cubano. En los últimos días, La Habana también acusó al Departamento de Estado de presionar a otros países para reducir su respaldo a la resolución de Naciones Unidas que exige terminar con el embargo estadounidense. El Departamento de Estado no respondió públicamente a esas acusaciones específicas.
Cuba procesa a ciudadanos vinculados con mercenarismo
La Habana reconoció que ciudadanos cubanos han participado en la guerra, pero aseguró que ninguno cuenta con respaldo, financiamiento o autorización de instituciones estatales cubanas. Según el Minrex, la mayoría de los reclutamientos se realizó desde otros países.
El Gobierno cubano también presentó cifras para contrarrestar las acusaciones estadounidenses. Desde 2023 se han abierto 17 expedientes por mercenarismo con 49 personas imputadas. De ellas, 43 fueron presentadas ante tribunales en 12 procesos, con solicitudes de penas de entre cinco y 16 años de prisión. Diez juicios ya se celebraron y otros dos permanecen pendientes.
En otros casos, la Fiscalía cubana determinó no ejercer acción penal porque no pudo acreditarse la participación de los señalados.
Cuba sostiene que estos procesos muestran que no existe una política oficial para enviar combatientes al extranjero, mientras Estados Unidos mantiene acusaciones sobre el reclutamiento de ciudadanos cubanos por parte de Rusia. Hasta ahora, esa controversia no ha derivado en pruebas públicas que vinculen directamente al Gobierno cubano con el envío de tropas.
Fotografía: Redes












