La Bolsa de Colombia cerró con fuertes pérdidas este lunes, luego del triunfo de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial, en una jornada marcada por señales mixtas para los mercados financieros del país.
El índice MSCI COLCAP retrocedió 4.38 por ciento, presionado por la cautela de los inversionistas ante el margen estrecho de la elección y las dudas sobre la capacidad del próximo gobierno para impulsar su agenda económica en un Congreso dividido.
De la Espriella se impuso con 49.66 por ciento de los votos, frente al 48.70 por ciento obtenido por Iván Cepeda, una diferencia menor a un punto porcentual que refleja el escenario político polarizado que enfrentará Colombia en la nueva etapa.
Mercados reaccionan con cautela
Aunque el resultado electoral generó expectativas favorables en sectores empresariales por sus propuestas de reducción del Estado, menores impuestos corporativos, reactivación petrolera y mayor seguridad, la reacción bursátil mostró que el optimismo inicial no logró sostenerse.
La caída del COLCAP contrastó con el desempeño del peso colombiano, que durante la jornada alcanzó niveles no vistos en más de seis años antes de moderar su avance y cerrar con una apreciación de 0.26 por ciento.
Los bonos soberanos también mostraron ganancias moderadas, lo que refleja una percepción de menor riesgo frente a meses anteriores, aunque sin detonar compras masivas de activos colombianos.
Gobernabilidad, el principal reto
La atención de los inversionistas se desplazó rápidamente del resultado electoral a la gobernabilidad. Aunque De la Espriella ganó la Presidencia, las fuerzas cercanas a Iván Cepeda y al presidente saliente Gustavo Petro mantienen una presencia importante en el Legislativo.
Ese escenario podría complicar la aprobación de reformas fiscales, tributarias y administrativas, obligando al nuevo gobierno a negociar con una oposición fortalecida.
Los analistas consideran que De la Espriella tendrá mayor margen de acción en áreas que dependen directamente del Ejecutivo, como seguridad, política energética y algunos aspectos regulatorios. Sin embargo, las reformas estructurales podrían enfrentar un camino más complejo.
Los mercados observarán ahora las primeras señales del próximo gobierno, especialmente en materia de exploración petrolera, fracking, seguridad, consolidación fiscal y reducción del déficit.
Más allá del cambio político, la reacción de este lunes muestra que los inversionistas esperan pruebas concretas sobre la capacidad del nuevo gobierno para convertir sus promesas de campaña en políticas públicas viables.
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