El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil exigió explicaciones al expresidente Jair Bolsonaro por la difusión de un video creado con inteligencia artificial para respaldar la candidatura presidencial de su hijo Flávio Bolsonaro. La grabación fue proyectada durante la convención del Partido Liberal celebrada el 25 de julio, donde el senador formalizó su aspiración para competir en las elecciones de octubre.
En el contenido manipulado, una réplica digital del exmandatario pidió apoyo para su hijo y lo presentó como el heredero de su movimiento político. La aparición generó cuestionamientos debido a que Bolsonaro tiene prohibido realizar pronunciamientos públicos, utilizar redes sociales y comunicarse mediante dispositivos electrónicos, como parte de las condiciones impuestas durante su prisión domiciliaria.
El expresidente cumple una condena de 27 años por su participación en un intento de golpe de Estado al final de su administración. Ante la posible violación de sus restricciones judiciales, el magistrado Alexandre de Moraes ordenó a su defensa aclarar, en un plazo de 48 horas, si Bolsonaro autorizó el uso de su imagen y voz para intervenir indirectamente en la campaña electoral.
El montaje digital podría hundir también la campaña de Flávio Bolsonaro
De Moraes advirtió que, en caso de comprobarse que el exmandatario aprobó el video, se configuraría una grave transgresión a las medidas que le permitieron abandonar la cárcel y continuar su condena desde casa. La investigación deberá determinar si la inteligencia artificial fue utilizada para burlar deliberadamente el silencio público ordenado por la justicia brasileña.
El caso también representa un riesgo legal para Flávio Bolsonaro. Si el material fue creado sin el consentimiento de su padre, el candidato podría haber incumplido la legislación electoral, que prohíbe elaborar deepfakes de figuras públicas para transmitir mensajes políticos sin autorización. De esta manera, la campaña de la derecha brasileña queda atrapada entre una posible violación judicial y una infracción electoral.
El escándalo surge cuando el presidente Luiz Inácio Lula da Silva busca un cuarto mandato y mantiene ventaja en las encuestas frente al hijo mayor de Bolsonaro. La resolución del STF podría afectar la estrategia del Partido Liberal, que intentó convertir la imagen del expresidente condenado en una herramienta de propaganda digital para transferir su capital político a Flávio rumbo a las elecciones.
Foto: Redes












