Las movilizaciones contra el deterioro de la educación pública, el encarecimiento de la vida y los señalamientos de violencia policial volvieron a ocupar las calles de Francia este sábado, durante el tercer fin de semana consecutivo de manifestaciones, que reunió a cientos de miles de personas y terminó con enfrentamientos entre policías y manifestantes en distintas ciudades.
De acuerdo con el Ministerio del Interior francés, alrededor de 320 mil personas participaron en las movilizaciones a nivel nacional, de las cuales 70 mil se concentraron en París. Sin embargo, una coalición de organizaciones juveniles y sindicatos estudiantiles elevó la cifra a cerca de medio millón de asistentes, incluidos 200 mil en la capital.
Aunque durante las primeras horas las autoridades describieron el desarrollo de las protestas como mayoritariamente pacífico, el cierre de las marchas estuvo marcado por incidentes en París, Toulouse y Marsella, donde se registraron choques entre manifestantes y elementos de seguridad.
En la capital francesa, algunos participantes utilizaron martillos para desprender adoquines de las calles y lanzarlos contra los agentes. También se reportó el lanzamiento de al menos un artefacto incendiario, mientras que la policía respondió con gases lacrimógenos para dispersar a los grupos involucrados.
El balance preliminar del Ministerio del Interior fue de al menos 290 personas detenidas, una cifra superior a los 217 arrestos registrados durante la jornada de movilizaciones de la semana anterior.

Seguridad reforzada ante protestas y Halloween
Las manifestaciones también alcanzaron otras localidades del territorio francés. Entre las concentraciones con mayor participación destacaron Clermont-Ferrand y Pau, ambas con aproximadamente dos mil asistentes, además de movilizaciones en Avignon y Guéret.
Ante el riesgo de nuevos disturbios, las autoridades desplegaron cerca de 70 mil policías y elementos de seguridad en diferentes puntos del país, con el objetivo de prevenir enfrentamientos, saqueos y actos vandálicos.
El operativo coincidió con las celebraciones de Halloween, por lo que varias administraciones locales establecieron restricciones nocturnas para limitar la circulación y evitar alteraciones del orden público.
En París, la Prefectura de Policía decretó restricciones en los alrededores de la plaza de la República y Châtelet-Les Halles, entre las 23:00 y las 6:00 horas, durante las noches del sábado al domingo y del domingo al lunes.
Medidas similares se aplicaron en ciudades como Burdeos, Marsella y Le Mans, donde también se establecieron limitaciones para menores de edad que no estuvieran acompañados por adultos.
Con esta tercera jornada consecutiva de movilizaciones, las organizaciones convocantes mantienen la presión en las calles para exigir respuestas a las problemáticas sociales y educativas que motivaron las protestas.
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