La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal mantiene bajo su responsabilidad la vigilancia de Acatlán de Osorio, donde no se contempla el regreso de un mando de la Secretaría de Marina (Semar), luego de la salida de Juan Alberto Domínguez López, quien encabezaba la corporación municipal y es esposo de la exalcaldesa Guadalupe Lucero Bárcenas.
El titular de la SSP, Francisco Sánchez González, reiteró que la Policía Estatal asumió el control de la seguridad en el municipio de la Mixteca poblana después de que el Cabildo determinó separar a Domínguez López de la dirección de Seguridad Pública. Desde entonces, la dependencia estatal mantiene la vigilancia y no tiene previsto incorporar nuevamente a un elemento de la Marina.
Actualmente, la responsabilidad operativa recae en Pedro Román Valdez, integrante de la corporación estatal, quien asumió la dirección de Seguridad Pública tras la instalación del Concejo Municipal que sustituyó al Ayuntamiento encabezado por Bárcenas.
La salida de Domínguez López también estuvo relacionada con las inconformidades que existían sobre su desempeño y los cuestionamientos por la relación sentimental que mantenía con la entonces presidenta municipal. De acuerdo con Sánchez González, la Marina determinó retirarlo del mando que desempeñaba en Acatlán y trasladarlo a otra zona.
Sin embargo, el exdirector no abandonó la institución naval. Una respuesta oficial de la Semar, emitida mediante la solicitud de información 340026600133826, confirmó que el elemento continúa activo dentro de sus filas, pese a haber dejado la responsabilidad de seguridad en el municipio.
Un relevo en medio de la crisis política
La controversia alrededor del mando policial se intensificó durante 2026, cuando habitantes y representantes del Cabildo manifestaron inconformidades con la administración de Guadalupe Bárcenas. Entre los señalamientos también figuraron presuntos excesos en las atribuciones del entonces director de Seguridad Pública.
El 8 de junio, regidores solicitaron la revocación de mandato de la alcaldesa, mientras que el 12 de septiembre, en medio de la crisis de gobernabilidad, los integrantes del Ayuntamiento presentaron su renuncia ante el Congreso de Puebla.
Posteriormente, el Poder Legislativo aprobó la integración de un Concejo Municipal para asumir la administración local.
En ese contexto, la SSP conservó el control de las tareas de vigilancia para evitar que el municipio quedara sin una estructura de seguridad. La decisión también significó que la corporación estatal mantuviera presencia en Acatlán sin depender de un nuevo nombramiento proveniente de la Marina.
Foto: Agencia Enfoque












