“Hacen un trabajo excelente”: Trump exige reactivar controles del ICE pese a operativos mortales contra migrantes

La pausa permitiría revisar procedimientos, pero la Casa Blanca aclaró que no modificará su estrategia de deportaciones masivas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump rechazó la suspensión temporal de la mayoría de los controles vehiculares realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), una medida adoptada después de que dos personas murieran por disparos de agentes federales en operativos separados en Texas y Maine. El mandatario defendió estas detenciones como una herramienta indispensable para su ofensiva migratoria y pidió a la agencia continuar utilizándolas.

A través de su plataforma Truth Social, Trump elogió la actuación del ICE y presentó los controles de tránsito como parte de la lucha contra el crimen, pese a los cuestionamientos sobre la proporcionalidad de la fuerza empleada. También retomó sus acusaciones contra la administración de Joe Biden, responsabilizándola de permitir una migración sin controles, discurso con el que volvió a vincular de manera generalizada la movilidad humana con actividades delictivas.

La suspensión había sido comunicada como una pausa para revisar la seguridad y los procedimientos utilizados por los agentes durante las intervenciones vehiculares. Sin embargo, la reacción de Trump redujo el margen para una revisión profunda de las tácticas del ICE, al privilegiar la continuidad de los operativos sobre las demandas de transparencia. Tom Homan, responsable de la política fronteriza de la Casa Blanca, aclaró que la medida sería breve y no modificaría el plan de deportaciones masivas.

Dos muertes, versiones cuestionadas y agentes sin cámaras

El primer caso ocurrió el 7 de julio en Houston, Texas, donde un agente del ICE disparó y mató al mexicano Lorenzo Salgado Araujo, quien se dirigía a trabajar y no era el objetivo original del operativo. El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que intentó utilizar su vehículo contra los agentes, pero familiares y testigos cuestionaron esa explicación. Los oficiales involucrados tampoco portaban cámaras corporales que permitieran reconstruir completamente lo sucedido.

Seis días después, un agente federal mató al colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero durante una intervención en Biddeford, Maine. El joven tampoco era la persona que buscaban las autoridades migratorias. El gobierno estadounidense sostuvo nuevamente que el vehículo representaba un peligro, aunque videos disponibles no muestran con claridad el momento de los disparos y los agentes tampoco llevaban cámaras corporales, situación que desató protestas y exigencias de una investigación independiente.

Las dos muertes profundizaron las críticas contra la política migratoria de Trump y los métodos empleados por el ICE durante su campaña de detenciones y deportaciones. Mientras organizaciones, familiares y comunidades exigen esclarecer los operativos, Trump ha respaldado públicamente a la agencia y presionado para recuperar las paradas vehiculares, sin anunciar medidas concretas de rendición de cuentas. Los casos permanecen bajo investigación y aumentan los reclamos para imponer cámaras corporales y supervisión independiente.

Foto: Redes

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