La tensión entre Irán y Estados Unidos registró un nuevo episodio en el Golfo de Omán, donde la Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber realizado una acción contra un destructor estadounidense que, según Teherán, intentaba aproximarse a sus aguas territoriales.
En un comunicado difundido por medios oficiales, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) afirmó que detectó presuntas violaciones a las normas de navegación en el Estrecho de Ormuz y actos hostiles contra embarcaciones comerciales iraníes. Según la versión iraní, fue identificado el centro de mando de un destructor estadounidense y posteriormente atacado.
La organización militar sostuvo que mantiene una vigilancia permanente sobre las operaciones de Estados Unidos e Israel en la región y advirtió que responderá de manera inmediata ante cualquier acción que considere una amenaza para su seguridad nacional.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos rechazó la versión iraní y aseguró que sus activos militares continúan operando de forma segura y sin restricciones en la zona marítima.
Irán niega responsabilidad por daños en aeropuerto de Kuwait
En un segundo pronunciamiento, la Guardia Revolucionaria negó haber lanzado misiles o drones contra una terminal de pasajeros del Aeropuerto Internacional de Kuwait.
De acuerdo con la versión iraní, los daños reportados en las instalaciones habrían sido consecuencia de una falla en un sistema antimisiles Patriot operado por Estados Unidos.
Sin embargo, autoridades kuwaitíes informaron previamente que una persona murió y decenas resultaron heridas tras ataques con misiles balísticos y drones contra infraestructura civil y estratégica del país, hechos que atribuyeron a Irán.
Al mismo tiempo, el IRGC confirmó operaciones con misiles y drones contra bases militares estadounidenses ubicadas en Kuwait y Bahréin, en el contexto de la creciente confrontación regional.
El Estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales focos de tensión geopolítica mundial debido a su relevancia para el comercio energético internacional.
Desde finales de febrero, Irán endureció las restricciones al tránsito de embarcaciones vinculadas a Estados Unidos e Israel, tras los ataques conjuntos realizados contra territorio iraní.
A su vez, Washington mantiene medidas de presión naval en la región, afectando la circulación de buques con destino u origen en puertos iraníes y profundizando la disputa por una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta.
Los acontecimientos ocurren mientras Teherán y Washington mantienen contactos diplomáticos indirectos para intentar poner fin al conflicto, con mediación de Pakistán.
Reportes recientes señalan que ambas partes han intercambiado propuestas para un eventual acuerdo de paz y trabajan en la elaboración de un memorando de entendimiento orientado a reducir las hostilidades y avanzar hacia una solución negociada.
Fotografía: Redes













