La disputa comercial entre Canadá y Estados Unidos escaló este lunes luego de que el primer ministro de Ontario, Doug Ford, advirtiera que su gobierno podría suspender el suministro de electricidad y minerales críticos hacia territorio estadounidense.
La advertencia llegó después de que las negociaciones comerciales entre ambos países terminaran sin acuerdo y Washington aplicara nuevos aranceles de 50 por ciento a productos canadienses con un valor aproximado de 20 mil millones de dólares.
Ford sostuvo que Canadá no cederá ante la presión de la administración de Donald Trump y aseguró que los ciudadanos están dispuestos a enfrentar las consecuencias económicas de una confrontación comercial.
“Subestima a Canadá. Estamos todos comprometidos”, afirmó el primer ministro de Ontario, quien añadió que los canadienses están preparados para realizar sacrificios ante lo que calificó como una guerra económica.
Ontario pone sobre la mesa electricidad y minerales críticos
Ford señaló que “todas las opciones están sobre la mesa” si el conflicto continúa, incluida la posibilidad de detener las exportaciones de electricidad y minerales críticos de Ontario hacia Estados Unidos.
El primer ministro también planteó utilizar otros recursos, como el petróleo y la potasa, como herramientas de presión durante la disputa comercial. Sobre los minerales críticos, lanzó una advertencia directa: “No se puede sacar ni un grano de arena de Ontario”.
La amenaza adquiere relevancia porque Estados Unidos depende de suministros externos para obtener materias primas estratégicas utilizadas en sectores como la defensa, la manufactura y la tecnología. Washington busca además reducir su dependencia de China, que mantiene una posición dominante en la extracción y procesamiento de diversos minerales considerados esenciales.
Ford también cuestionó la política comercial de Trump y aseguró que el expresidente estadounidense Ronald Reagan se opondría a las medidas arancelarias actuales.
Canadá rechaza negociar a cualquier precio
El primer ministro canadiense, Mark Carney, confirmó que Ottawa decidió abandonar las negociaciones comerciales luego de considerar excesivas las condiciones planteadas por Washington.
“Nunca un acuerdo a cualquier precio ni en cualquier plazo”, afirmó Carney al defender la posición de su gobierno.
Estados Unidos impuso aranceles de 50 por ciento a determinados productos canadienses después del fracaso de las conversaciones. En respuesta, Canadá anunció medidas compensatorias que entrarían en vigor el 8 de septiembre.
Trump elevó posteriormente la presión al anunciar nuevos aranceles de 50 por ciento para automóviles, camiones, autopartes y acero canadienses a partir del 1 de enero de 2027.
Fotografía: Redes












