Keiko Fujimori amplió su ventaja sobre Roberto Sánchez en el conteo de la segunda vuelta presidencial de Perú, aunque el resultado aún no puede darse por definitivo. Con más del 98 por ciento del escrutinio, la candidata de Fuerza Popular mantiene una diferencia mínima que deja al país en espera de la resolución de actas observadas.
La posible victoria de Fujimori colocaría nuevamente al fujimorismo en el centro del poder político peruano. No se trata sólo de una alternancia electoral, sino del regreso de una derecha heredera del proyecto encabezado por Alberto Fujimori, cuyo gobierno quedó marcado por autoritarismo, violaciones a derechos humanos y concentración del poder.
Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú y representante del bloque vinculado al expresidente Pedro Castillo, ha cuestionado presuntas irregularidades, especialmente en el voto del exterior. También propuso solicitar un recuento conjunto, pero Fujimori rechazó esa posibilidad mientras avanza el procesamiento de las actas pendientes.
La contienda confirma la fractura política que atraviesa Perú. Por tercera elección consecutiva, la Presidencia podría definirse por apenas unos miles de votos, en un país que ha tenido ocho presidentes en la última década y donde el Congreso ha jugado un papel central en la inestabilidad institucional.
Aunque Fujimori se perfila con ventaja, la definición oficial dependerá del cierre del escrutinio y de la revisión electoral correspondiente. Lo que ya quedó claro es que Perú llega a un nuevo cambio de gobierno profundamente dividido, con una derecha fortalecida y una izquierda que denuncia irregularidades en una elección de margen estrechísimo.
Foto: Redes













